Pineros celebran aniversario 101 de la firma del Tratado Hay-Quesada
NUEVA GERONA, Isla de la Juventud.— En un contexto que evoca los momentos decisivos de hace 101 años, el pueblo pinero se convocó nuevamente a luchar por su real independencia y libertad.
En acto conmemorativo en el sitio del Telégrafo, donde se recibió la noticia, el historiador local Roberto Únger Pérez subrayó que «la historia nos recuerda que la entonces Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud, fue objeto de disputas sobre su jurisdicción, ganada hace hoy 101 años tras la aprobación del Tratado Hay-Quesada el 13 de marzo de 1925».
Asimismo, recordó que el destacado historiador cubano Emilio Luiseri sostuvo entonces que Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos, una tesis que mantiene plena vigencia en la actualidad.
En ese sentido explicó que la intervención estadounidense en la Guerra del 95 no solo arrebató la victoria al ejército libertador Mambí, sino que también instauró un protectorado militar y dejó como legado la Enmienda Platt. Esta enmienda —expresó— en su artículo sexto, sentenció que la jurisdicción sobre la Isla de Pinos quedaba pendiente de futuros arreglos entre Cuba y Estados Unidos.
El proceso histórico para la ratificación de esta situación se extendió por veintiún años e incluyó dos escenarios fundamentales: El primero fue el esfuerzo del coronel Cosme de la Torriente y Peraza, primer embajador cubano en Estados Unidos, quien trabajó incansablemente junto a diversos lobbies de senadores norteamericanos, incluyendo la Comisión de Relaciones Internacionales y el propio presidente de los Estados Unidos.
El segundo escenario fue el apoyo inquebrantable del pueblo cubano a la causa por la libertad de la Isla de Pinos, culminando con la ratificación del tratado Quezada el 13 de marzo de 1925.
De acuerdo con Únger Pérez, tres factores fueron determinantes en este proceso: el sentido común mostrado por los lobbies más influyentes del Senado estadounidense en 1925; la voluntad de los pineros de ser reconocidos como parte integral de Cuba y la historia de lucha de los pineros, que sirvió como argumento principal para convencer a los senadores que apoyaron la iniciativa cubana.
«Este legado de valentía se remonta al memorable 26 de julio de 1896, donde muchos pineros participaron activamente en acciones armadas contra el colonialismo español, dejando un saldo de muertos, heridos y prisioneros», recordó el historiador.
En este momento crucial de recordación y compromiso, el pueblo de Isla de la Juventud proclama con firmeza su apoyo a la Revolución y coherencia con la historia de lucha de los cubanos como principal garantía de la independencia y victoria.