La obsesión de la selección Marruecos juega en el Real Madrid: Thiago Pitarch
La primera vez que Álvaro Arbeloa vio jugar en serio a Thiago Pitarch fue cuando llevaba medio curso entre el Juvenil B y el A del Real Madrid, demasiado maduro para una categoría, demasiado verde para la siguiente, y el técnico cántabro decidió que aquel chico de Fuenlabrada, nacido en 2006, tenía algo que merecía la pena explotar sin prisa pero sin pausa. Ahora suena para la selección y como tiene raíces marroquís, también el país vecino le quiere.
Arbeloa le dio protagonismo en el tramo final de aquella temporada juvenil, luego le llevó consigo al Castilla cuando arrancó el curso 2025-26 y poco a poco fue colándolo en las convocatorias del primer equipo hasta que le llegó el momento de la confirmación ante el Manchester City, con 18 años y siete meses recién cumplidos, en una noche en la que el Bernabéu se puso en pie para reconocer que ahí había nacido algo grande. Pitarch cortó el centro del campo inglés como si llevara toda la vida haciéndolo, con una valentía y un atrevimiento que disfrutó el Bernabéu.
Canterano por la Comunidad de Madrid
El recital de Pitarch fue la culminación de un proceso que empezó mucho antes, en las canteras de la Comunidad de Madrid, donde el chico de Fuenlabrada pasó por el Atlético de Madrid, pero la falta de minutos le empujaron a buscar otras opciones. Se marchó al Getafe, donde militó cuatro temporadas antes de recalar en el Leganés para su último año en edad cadete, y fue ahí donde todo cambió, de donde acabó en el Juvenil C del Real Madrid. Su explosión definitiva llegó en el curso 2024-25, cuando arrancó en el Juvenil B pero terminó en el A, a las órdenes de Arbeloa,
La ambición de Marruecos
En la historia de Pitarch es importante la decisión que tomó hace tiempo y que Marruecos intentó, sin éxito, revertir. Por parte de su familia paterna, su abuelo es de Alhucemas, lo que convierte al futbolista en elegible para la selección, y la federación marroquí se acercó en categorías juveniles con la intención de desviarle de España, donde ya había sido citado por primera vez con la Sub-18 en abril de 2025. Pitarch no escuchó ninguna propuesta, ni siquiera consideró la posibilidad de cambiar de combinado. Jugó el Mundial Sub-20 en Colombia.
Thiago no tiene dudas sobre su futuro, ni las ha tenido nunca, y si siente que la Federación Española apuesta por él no habrá ningún tipo de opción de cambiar de país, algo que en Valdebebas tienen claro y que tranquiliza a un club que lleva años viendo cómo otros futbolistas de origen marroquí, como Brahim Díaz, han acabado representando al país norteafricano después de haber pasado por las categorías inferiores españolas. El caso de Brahim fue el más significativo, un jugador que llegó a jugar con la Sub-21 y que todo hacía indicar que se iba a decantar por España hasta que Luis de la Fuente no confió en él, no le vio encaje en la selección y el extremo decidió representar a Marruecos, donde se ha convertido en un auténtico ídolo. Marruecos ha pegado un boom en estos últimos años, con una semifinal en el Mundial de Qatar que consolidó su proyecto deportivo y que ha provocado que varios futbolistas españoles de origen marroquí hayan querido representar a Marruecos en las competiciones internacionales. Marruecos no ha vuelto a llamar a la puerta de Pitarch por el momento, aunque el interés sigue ahí, latente, a la espera de cualquier fisura que pudiera aparecer en la relación entre el jugador y la Federación Española
El siguiente paso
Lo siguiente en su carrera será recibir la llamada de la absoluta, y es ahí donde Pitarch sabe que está haciendo las cosas bien, que si su progresión sigue siendo positiva la citación podría estar más cerca de lo que parece, y que su futuro depende única y exclusivamente de Luis de la Fuente, que siempre ha dicho que tiene controlados a todos los futbolistas españoles que han llegado a la élite.