Alonso anuncia drama en China: "Espera otro fin de semana difícil"
Fernando Alonso lo tiene clarísimo. El piloto de Aston Martin ha anticipado "otro fin de semana difícil" en el Gran Premio de China, la segunda carrera del Mundial 2026 de Fórmula Uno, ante los problemas de su monoplaza, que sólo le permitieron rodar una veintena de vueltas en Australia. "Estamos en la casilla de salida. (...) Me iré contento de China si hacemos unos libres y una clasificación más o menos normales, acumulando vueltas, y quizá intentando completar la carrera completa si nos lo permiten", apuntó el doble campeón del mundo.
Alonso aseguró que no le preocupa demasiado quedar en cualquier posición que no sea la primera: "Es el mismo dolor". Y sobre los problemas con el nuevo motor desarrollado por Honda, el piloto asturiano aseguró estar dispuesto a "ayudar en todo lo que pueda" a la compañía japonesa, e instó a su escudería a aportar "recursos" para resolver también los problemas en materia de unidad de potencia o de vibraciones. "Ha sido un inicio (de temporada) accidentado. Espero que no dure demasiado, pero tampoco habrá una solución inmediata", matizó antes de recordar que "aún hay muchos problemas desconocidos que surgen de la nada día tras días".
En su opinión, Aston Martin aún tiene que esperar para estar en disposición de tener un fin de semana "normal" hasta "dentro de un par de Grandes Premios", aunque "llevará más tiempo ser competitivos": "Cuando resolvamos (los problemas de) la fiabilidad, aún estaremos por detrás en términos de potencia".
Alonso también se refirió a la situación en la competición ante la nueva normativa: "Siempre ha habido algunas curvas (en distintas carreras) que desafiaban los límites de la física. El piloto debía usar todas sus habilidades y ser valiente. (...) Ahora tienes que usar esas curvas para recargar las baterías", lamentó.
Las quejas de Sainz
Mientras, Carlos Sainz (Williams) aseguró que la importancia de la parte eléctrica, elevada al 50 por ciento para esta temporada, no es "la fórmula correcta ni la final" para la F-1, y mostró su esperanza en que cambie "un poco" a medida que avance el recién comenzado Mundial. "No tengo ni idea de cuál puede ser la solución o el consenso adecuado. Lo único que puedo decir es que, en Australia, quedó claro que la fórmula para este principio de año, con una situación híbrida 50-50, probablemente no sea ni la final ni la correcta", indicó el madrileño.
En su opinión, la actual coyuntura no representa "la forma más pura" de la F-1: "No me gusta ver cómo baja la velocidad punta en medio de una recta (...), ni levantar (el pedal) e ir deslizándote en medio de una vuelta clasificatoria", lamentó.
Sainz aseguró que algunos de los 120 adelantamientos -frente a los 45 del año pasado- que se vieron en Melbourne fueron "artificiales" y no respondieron al "ADN" de la competición. Reconoció que los equipos aún deben optimizar sus configuraciones y afirmó al mismo tiempo que "el desarrollo sólo te puede ayudar hasta cierto punto". "Necesitamos algo de ayuda por parte de las normativas".
El piloto de Williams también se refirió a la situación vivida en la salida de la primera carrera de la temporada, en la que el argentino Franco Colapinto (Alpine) tuvo que esquivar en el último momento al neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls): "Tuvimos muchísima suerte de que no pasara nada". "Tengo la sensación de que en una de esas vamos a tener un accidente importante si nada cambia. Cruzo los dedos para que se tomen a tiempo las decisiones para mejorar (las salidas)", sentenció.