El homenaje de Sánchez a las víctimas de Adamuz: un minuto de silencio tras su ausencia a la misa funeral
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha participado este viernes en un homenaje a las víctimas del accidente de Adamuz, un acto sobrio que ha consistido en un minuto de silencio y que supone su primer gesto público hacia los fallecidos desde el siniestro del 18 de enero.
La presencia del presidente llega dos meses después del accidente y tras su ausencia en la misa funeral celebrada el 29 de enero en Huelva, un gesto que generó malestar entre familiares y autoridades locales.
El homenaje, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en su sede de Huelva, reunió a representantes institucionales y académicos en un ambiente de recogimiento.
Bajo una intensa lluvia, los asistentes guardaron un minuto de silencio en memoria de las 47 personas fallecidas y más de un centenar de heridos que dejó el descarrilamiento. Durante el acto se leyeron fragmentos de Juan Ramón Jiménez, elegidos como símbolo de consuelo y memoria.
Un gesto breve, simbólico y marcado por el recuerdo de su ausencia en enero
La presencia de Sánchez en este acto ha sido interpretada como un intento de corregir la distancia institucional que se evidenció en enero, cuando el presidente no acudió al funeral oficiado por el Obispado de Huelva.
A aquella ceremonia sí asistieron los Reyes, Felipe VI y Letizia; la vicepresidenta primera, María Jesús Montero; el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo; y numerosos familiares de las víctimas.
El Gobierno había intentado inicialmente organizar un homenaje de Estado el 31 de enero, pero la propuesta fue pospuesta después de que muchas familias expresaran su rechazo a la fórmula planteada, que consideraban demasiado institucional y alejada del carácter religioso que deseaban. Finalmente, la misa del 29 de enero se convirtió en el principal acto público de despedida.
El accidente de Adamuz afectó especialmente a la provincia de Huelva, donde residían 28 de las víctimas mortales. Entre los fallecidos había ciudadanos españoles y también personas de Marruecos, Rusia y Alemania. La última víctima murió el 30 de enero tras permanecer ingresada en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba.
El acto de este viernes concluyó sin discursos políticos, con un ambiente de respeto y silencio. Aunque breve, la presencia de Sánchez marca su primer gesto institucional directo hacia las víctimas y sus familias desde el accidente, un movimiento que llega tras semanas de críticas por su ausencia en los actos anteriores.