"Nunca he oído nada igual": una española en Qatar relata cómo son las explosiones tras los ataques iraníes
El mundo sigue observando con preocupación la guerra iniciada el sábado entre Israel, Estados Unidos e Irán. Por tercer día consecutivo, los ciudadanos de múltiples países de Oriente Próximo y Oriente Medio siguieron pendientes del cielo, así como de las últimas novedades de un conflicto que desde Washington ya han advertido que no se trata de una misión "de la noche a la mañana".
El lunes, durante una rueda de prensa, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU, Dan Caine, insistió en que los objetivos militares asignados "requerirán tiempo para alcanzarse y, en algunos casos, implicarán un trabajo difícil y arduo". En este sentido, el presidente estadounidense, Donald Trump, también anticipó que la ofensiva podría extenderse "entre cuatro y cinco semanas".
LA RAZÓN ha podido contactar con María Sanchís, una española originaria de Alicante que lleva cerca de diez años viviendo junto a su familia en Qatar, uno de los puntos que el lunes sufrió un ataque con drones procedente de Irán. Sanchís, quien actualmente da clases de español en un colegio internacional de Doha, recuerda que llevaban días pendientes de la concentración de fuerzas estadounidenses en la región. "Esto es muy pequeño. Al final, un amigo que trabaja en la base, un primo que es piloto de Qatar Airways... por unas cosas y por otras te enteras antes de que el Gobierno te diga".
Todo paso "muy rápido"
La alicantina narra a este rotativo cómo el sábado todo pasó "muy rápido". "Fue llegar la noticia de que Israel atacaba a Irán y enseguida nos llegó la alarma al móvil, un pitido muy fuerte, con el texto 'missile incoming' (misil entrante)". Los siguientes pasos fueron refugiarse y esperar. "Empezamos a oír muchas explosiones seguidas, fuertes, pero no sabíamos dónde estaban cayendo, no sabíamos nada".
Como apunta Europa Press, el Ministerio de Defensa qatarí detalló que los objetivos de este lunes incluyeron un tanque de agua en una central eléctrica en la ciudad de Mesaied, y una instalación energética de la ciudad industrial de Ras Lafan, perteneciente a la empresa petrolera estatal Qatar Energy, aunque no se registraron víctimas humanas. De forma paralela, han instado a los residentes y visitantes del país a mantener la calma y seguir las instrucciones de las autoridades.
María Sanchís detalla que en el país del golfo, por el momento, predomina una sensación de "relativa tranquilidad". "Estamos todos en alerta, preocupados, deseando que pase, pero como se nos dice que los objetivos son muy concretos, y estás en casa pensando: 'mientras esté aquí estoy protegida'". Pese a que la mayor parte de los ataques son interceptados, la española reconoce la inquietud que suscita escuchar las múltiples explosiones resultantes: "Son estruendos tremendos, estas casas tienen muchos ventanales, cuando hay una detonación, oyes la explosión primero y luego la ventana vibra (...) Hay veces que se escucha más a lo lejos, otras veces se escucha como si lo tuvieras ahí enfrente, asusta muchísimo. Yo vengo de Valencia (...) y yo no he oído nunca nada igual. Es un sonido que te pone los pelos de punta".
Adaptarse a una nueva realidad
La maestra por el momento no baraja su vuelta a España: "La única situación que ahora mismo veo viable es quedarme en casa, hacer caso a lo que dicen las autoridades de cataríes. Están constantemente mandando alertas, información (...) de cuántos drones llevan eliminados, misiles...". De forma paralela a las comunicaciones del Gobierno de Caratrí, María asegura estar recibiendo información de la Embajada española, así como de otros grupos de WhatsApp, aunque por el momento "no se ha hablado de un plan de evacuación".
Mientras tanto, los ciudadanos tratan de adaptarse a esta nueva realidad que "parece ser que va para largo". La española explica que en el centro educativo donde trabaja han sustituido las clases por actividades online, mientras perdura la incertidumbre: "No sé si entrarán a atacar también o no". En las horas previas, el portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Mayid al Ansari, indicó que Doha "se reserva el derecho a responder" contra Irán, lamentando que el país del golfo ya haya tenido que hacer frente "a más de un centenar de misiles y un gran número de drones", que tenían como objetivo "infraestructura civil y comercial".
María Sanchís concluye reconociendo a LA RAZÓN que la situación está siendo "una pesadilla". "Cada vez que me suena la alarma en el móvil, se me va la fuerza del cuerpo entero, se me va el hambre", una sensación que se ve agravada al contar con niños pequeños: "Me siento muy vulnerable, porque ellos son lo primero Entonces te da mucho que pensar".