El Estado Islámico recuerda a Al Qaeda que está atrapada por Irán, por el régimen chiíta
Al Qaeda está atrapada por el paso que dieron en su día sus cabecillas de refugiarse en Irán. Era hasta cierto punto que sunitas se echaran manos de chiítas porque la alternativa, en el mejor de los casos, era Guantánamo. El régimen de los ayatolás no desaprovechó la ocasión de poder controlar una organización terrorista con la que compartía un odio a muerte a los Estados Unidos.
Ahora que los talibanes, protectores tradicionales de Al Qaeda, han vuelto al poder en Afganistán, los cabecillas terroristas han vuelto a sus cuarteles de invierno, pero regresan con el estigma de haber estado bajo el control de Irán, lo que genera no pocas desconfianzas en el seno de la banda terrorista, que no termina de anunciar quién es el sucesor o sucesores del desaparecido Ayman al Zawahiri.
Su gran rival por el control del yihadismo mundial, el Estado Islámico (Isis, Daesh), no ha desaprovechado la ocasión para dar un repaso a sus adversarios. Lo hace en el último número del semanario An Naba.
“Para entender esta parte del discurso, nos remontamos a la época de la caída de los talibanes tras la invasión estadounidense, y el desplazamiento de muchos de los líderes y familias de Al-Qaeda hacia el triángulo fronterizo entre Irán, Afganistán y Pakistán, especialmente en Zahedán. Allí comenzó la etapa de teorización y polarización iraní de Al-Qaeda, y ésta es una constante reconocida por más de uno de los respetados líderes de Al-Qaeda que fueron asesinados en sus filas, sin mencionar los testimonios de quienes la abandonaron, pues Irán aprovechó el estado sitio impuesto a Al-Qaeda, y les abrió sus puertas para contenerlos y absorberlos como un arma funcional dentro de su “eje”, que absorbió a muchos otros movimientos islámicos, como ocurrió con las organizaciones palestinas”, explica.
“Irán no quiere que sean una multitud que rechaza, sino más bien un peón funcional (...) Sus discursos maratoniánicos estaban llenos de odio e incitación contra los muyahidines en el momento álgido del ataque de la Cruzada contra ellos”, afirman.
“El barco iraní está a punto de hundirse. Esta es la polarización iraní y la teorización de los yihadistas, y apareció en este asunto tan claramente que los periodistas cruzados la denunciaron, mientras que los seguidores de Al-Qaeda se dividieron en facciones y sectas, un grupo que la negó completamente, recordando una larga historia de sus líderes, un grupo hizo la vista gorda y otro comenzó a justificar y señalar esta alineación”.
“El Comando General (de Al Qaeda) también intentó justificar su alineación detrás de Irán haciendo una comparación entre las justificaciones estadounidenses para la campaña contra Afganistán en el pasado y la campaña contra Irán recientemente, y que Estados Unidos había planteado anteriormente el lema de “guerra contra el terrorismo” y “liberar a los pueblos de la región” como lo hace hoy, y en la declaración omitió palabras de agradecimiento”, subraya.
“Hoy, algunos de ellos buscan refugio en Irán como alianza política, acompañada de justificaciones que en cada etapa han demostrado ser inválidas en la ley y fracasadas en la realidad. Mañana, después de que el barco iraní se hunda, Al Qaeda volverá a su estirpe e insultará a Irán, y Al Qaeda seguirá saltando de un barco a otro hasta ahora”, aventura