Netanyahu dice que “hay muchas señales” de que el ayatolá Alí Jamenei ha muerto
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó este sábado por la noche de que hay indicios que apuntarían a que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, ha muerto durante la ofensiva aérea desencadenada de forma conjunta con las fuerzas de Estados Unidos. Su centro de mando en Teherán fue bombardeado, pero trascendió inmediatamente que él no estaba allí. El periódico israelí Jerusalem Post asegura que el líder supremo ha sido asesinado y su cuerpo fue encontrado, según un funcionario israelí.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán evitó responder directamente cuando se le preguntó sobre la condición de Jamenei y del presidente Massoud Pezekhian, en una entrevista con ABC. "No puedo confirmar nada", dijo Esmaeil Baghaei. "Lo importante es que nuestro pueblo, toda la nación, está concentrado en defender nuestra soberanía e integridad territorial".
En cambio, medios iraníes afirmaron que el ayatola Jamenei está vivo y dirigiendo las operaciones de defensa del país. "Una fuente informada anunció que el líder supremo, Ali Jameneí, se encuentra en la sala de guerra y está dirigiendo las operaciones", indicó la agencia iraní Tasnim.
Netanyahu ha dicho que hay varias posibles bajas en la cúpula iraní. Según estimaciones de la Media Luna Roja, el balance provisional de las operaciones asciende a 200 fallecidos y 700 heridos. Fuentes regionales citadas por la agencia Reuters incluyen entre las víctimas mortales al ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh, y al comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour. No obstante, la situación del presidente Masud Pezeshkian y del propio Jamenei sigue sin confirmarse oficialmente.
La prensa israelí asegura que es posible que decenas de altos funcionarios iraníes hayan sido asesinados colectivamente en algunas reuniones diferentes. Existen indicios de que Israel se centró en esta parte de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel el sábado, mientras que las fuerzas estadounidenses se concentraron en otras cuestiones, como atacar el arsenal de misiles balísticos, objetivos navales y objetivos nucleares.