Pablo Ferrand Agustín (Sevilla, 1957), que fuera durante décadas redactor del periódico ABC de Sevilla, ha muerto este miércoles a la edad de 68 años en la ciudad que lo viera nacer tras sufrir un derrame cerebral. Hijo del también insigne periodista de ABC, escritor y pintor Manuel Ferrand , este humanista ocupó un destacado papel dentro de la redacción de ABC, sobre todo en los temas relacionados con la defensa del patrimonio de la capital hispalense y de la provincia. Fue alumno de los Padres Blancos en Los Remedios, el mismo barrio que su padre había retratado magistralmente en novelas como 'Con la noche a cuestas', que fue con la que ganó el Premio Planeta en 1968. Ese gran amor por aquel barrio relativamente moderno se plasmó años después en el empeño que pusieron tanto la viuda del escritor como sus hijos y sus nietos en la defensa de los Jardines Manuel Ferrand frente al proyecto urbanístico del Ayuntamiento de Sevilla, que no iba a respetar las zonas verdes. Pablo Ferrand —que destacaba por su fino sentido del humor y por su bonhomía— simultaneó sus estudios universitarios en la Facultad de Geografía e Historia con sus años iniciales en la redacción de ABC de Sevilla, donde ocupó un lugar destacado tras el prematuro fallecimiento de su padre en el año 1985. Además de su formación oficial académica, Ferrand acudió por libre a las clases de Historia de la Arquitectura de Rafael Manzano , un profesor que, como buen amante y defensor del patrimonio histórico-artístico sevillano, influyó de manera decisiva en el joven estudiante, dejándole una huella profunda. A partir de ahí, Ferrand orientó sus artículos periodísticos a defender el patrimonio de Sevilla capital y su provincia desde las páginas de ABC. Esta labor la hizo siempre con la máxima rigurosidad informativa y desde la más absoluta independencia , mostrándose muy crítico con los excesos que cometían las administraciones y algunos particulares en temas patrimoniales. También fue una de las personas más decisivas para que Vicente Carranza donara su importante colección de piezas de cerámica a la ciudad de Sevilla, ya que Pablo Ferrand publicó en ABC una serie de reportajes en los que se destacaba el incalculable valor de estas obras, que procedían desde la época musulmana hasta el siglo XX. De hecho, la Colección Carranza hoy en día se puede ver en el Real Alcázar de Sevilla gracias a un convenio que este coleccionista firmó con el entonces alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín , noticia que adelantó en su momento Ferrand en nuestro periódico. Fue asimismo cofundador de diversas asociaciones conservacionistas, lo que le hizo ganador de premios como el Ben Baso o el de la Asociación de Restauradores Pétreos de Andalucía. En ese sentido, comenzó a ejercer una defensa activa del patrimonio desde que se presentó en Sevilla a finales de los años 70 la Asociación de Defensa del Patrimonio Histórico Artístico (Adelpha). Años después, el periodista de ABC sería una pieza fundamental dentro de la Asociación de Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de Andalucía ( Adepa ), órgano en el que ocupó un puesto destacado. En ABC, Pablo Ferrand realizó el añorado coleccionable 'Torres de Sevilla' , que fue una serie de 65 artículos que publicó en el periódico en el año 1980. También coordinó otros coleccionables como 'Sevilla en el tiempo. Pasado y presente en imágenes' e igualmente participó en otros como 'Memoria gráfica de Sevilla' . Por otra parte, Ferrand cultivó una gran amistad con el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla Enrique Valdivieso . De la mano de este profesor, realizó importantes reportajes en las páginas de ABC defendiendo siempre el patrimonio histórico-artístico sevillano. A Valdivieso le hizo innumerables entrevistas e informaciones de libros suyos tan importantes como la monografía que el profesor publicó en 2009 sobre Pedro de Campaña u otra obra que se titulaba 'Murillo. Catálogo razonado de pinturas' (2010). También cubrió, entre otras cosas, el acto de ingreso del catedrático en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras en 1996. El profesor leyó en esa ceremonia un discurso sobre 'Temas cervantinos en la pintura sevillana decimonónica' y recibió la contestación por parte del entonces académico José Hernández Díaz . Aparte de su labor periodística y de la defensa férrea que realizó del patrimonio, Pablo Ferrand —por herencia familiar— era un gran melómano y desarrolló una enorme afición por todo tipo de músicas, desde el pop hasta el jazz, pasando por la música de cine o el flamenco. Pero si hubo un compositor que le fascinó especialmente entre todos los demás, ese no fue otro que Johann Sebastian Bach , que era su músico de cabecera. De hecho, era un gran coleccionista de obras de Bach y también viajó numerosas veces a Alemania, donde disfrutó de conciertos dedicados al cantor de Leipzig en los lugares originales en donde este estrenó algunas de sus mejores composiciones. Además, fue uno de los principales impulsores de la música antigua en Sevilla y conoció a destacados directores e intérpretes dentro de este género. Ese espíritu melómano le llevó también a tener una colección de más de 4,000 discos de pizarra, álbumes que él mismo restauraba. La última acción cultural destacada de Pablo Ferrand fue la de implicarse, junto a sus demás hermanos, en la celebración de los actos del centenario del nacimiento de Manuel Ferrand en 2025. De hecho, gracias a la labor de la familia, el año pasado le dedicaron el Día del Libro y una serie de importantes actividades de la Feria del Libro al escritor sevillano, cuya figura —injustamente olvidada— fue reivindicada por la familia. Además, dicha actuación por parte de la familia Ferrand fue imprescindible para que la editorial El Paseo reeditara la novela 'Con la noche a cuestas' y su 'Trilogía sevillana' . Así vivió este sevillano humanista y discreto que luchó como pocos por la defensa del patrimonio de la ciudad. Pero aparte de todo lo que hizo Pablo Ferrand por la cultura sevillana, se nos va un hombre bueno en el sentido machadiano de la palabra , que fue también un abuelo, padre y marido ejemplar.