Defensa acelera un contrato millonario para trajes de intemperie de montaña del Ejército de Tierra
Defensa invierte casi tres millones en trajes de intemperie de montaña para el Ejército de Tierra
Según informa InfoDefensa, el Ministerio de Defensa ha puesto en marcha un contrato valorado en 2.910.050 euros, impuestos incluidos, para la adquisición de trajes de intemperie de montaña destinados al Ejército de Tierra. La iniciativa parte de la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico y busca garantizar la protección de las unidades desplegadas en entornos de alta montaña y clima severo.
El contrato contempla un plazo de ejecución de 48 meses. Esto permitirá asegurar el suministro continuado de prendas técnicas esenciales para operaciones en escenarios donde la lluvia, el viento y las temperaturas extremas pueden comprometer tanto la operatividad como la seguridad del personal.
La decisión llega después de otras inversiones recientes en equipamiento para clima frío extremo, que superaron los 27 millones de euros e incluyeron forros polares, guantes, calcetines térmicos, chaquetones y gafas de protección. En esta ocasión, el foco se centra específicamente en el traje impermeable de montaña.
Un sistema de dos piezas diseñado para condiciones extremas
Chaqueta impermeable con capucha integrada
El suministro no se limita a una prenda aislada. El traje de intemperie de montaña para el Ejército de Tierra está compuesto por dos piezas: chaqueta y pantalón. Ambas funcionan como un sistema integral de protección frente a la lluvia, el viento y el frío.
La chaqueta incorpora un diseño tipo ranglán en las mangas, que facilita la movilidad de los brazos. Este detalle es clave en actividades como la escalada, el esquí o las maniobras en terreno abrupto. La capucha no es desmontable. Forma parte estructural de la prenda, evitando puntos débiles por donde pueda filtrarse agua o aire helado.
Incluye visera y sistemas de ajuste mediante tensores elásticos en la zona frontal y posterior. El objetivo es permitir que se adapte al rostro del militar sin reducir el campo de visión. Además, dispone de cremalleras de ventilación en las axilas de aproximadamente 40 centímetros, diseñadas para regular la temperatura corporal durante esfuerzos intensos.
En el apartado funcional, la chaqueta cuenta con dos bolsillos frontales amplios protegidos por tapetas. El cierre central está reforzado con doble tapeta interior y exterior, lo que impide que la cremallera se convierta en un punto de entrada de agua. También integra ajustes elásticos en cintura y bajo para conservar el calor corporal.
Pantalón con apertura lateral total
El pantalón del traje de intemperie de montaña para el Ejército de Tierra ha sido concebido para un uso operativo real. Su característica más destacada es la apertura lateral completa mediante cremalleras que recorren el costado desde el bajo hasta la cintura.
Este sistema permite colocar o retirar la prenda sin necesidad de quitarse las botas de montaña, de esquí o los crampones. En entornos de frío extremo, esta funcionalidad supone una ventaja táctica y reduce la exposición innecesaria a temperaturas bajo cero.
El pantalón incorpora tirantes elásticos ajustables que se cruzan en la espalda, garantizando su sujeción durante movimientos intensos. La cintura es elevada en la parte trasera para proteger la zona lumbar al agacharse. Las rodillas presentan conformación específica para facilitar la flexión y los bajos incluyen un sistema de ajuste que actúa como polaina integrada, evitando la entrada de nieve.
Tecnología textil avanzada para el Ejército de Tierra
Membrana técnica y resistencia a contaminantes
El tejido principal está compuesto por 100% poliamida e integra una membrana bicomponente basada en PTFE. Esta tecnología permite impedir la entrada de agua mientras facilita la evacuación del vapor generado por el sudor.
El contrato exige niveles elevados de impermeabilidad, no solo en estado original, sino también tras múltiples lavados. Además, el material debe mantener sus propiedades después de la exposición a contaminantes habituales en entornos militares, como diésel, combustible de aviación JP8, aceite de armas o aceite de motor.
Esta condición garantiza que el traje conserve su capacidad protectora incluso en contextos logísticos exigentes o tras incidentes durante el repostaje de vehículos.
Camuflaje y protección frente a visión nocturna
El traje de intemperie de montaña para el Ejército de Tierra se fabricará en dos patrones: pixelado árido y pixelado boscoso. Más allá del diseño visual, el tejido incorpora tratamiento de remisión infrarroja.
Esta característica reduce la visibilidad del soldado ante dispositivos de visión nocturna, dificultando su detección por sensores enemigos en operaciones nocturnas.
Pruebas de calidad y durabilidad exigentes
Las especificaciones técnicas incluyen ensayos de resistencia a la tracción, al desgarro y a la abrasión. La capa externa deberá soportar miles de ciclos de roce sin deteriorarse. También se verificará la solidez del color frente a la radiación solar, el lavado y el sudor.
Todas las costuras deberán estar termoselladas mediante cintas impermeables que impidan la entrada de agua por los orificios de la aguja. Las cremalleras exteriores deberán ser igualmente impermeables.
Con esta inversión cercana a los tres millones de euros, el Ministerio de Defensa refuerza la capacidad operativa del Ejército de Tierra en entornos de alta montaña y clima adverso, consolidando un modelo de equipamiento técnico diseñado para soportar exigencias extremas durante los próximos cuatro años.