El Festival Viña Rock se desvincula del fondo israelí KKR en plena crisis
El fondo de inversión KKR es dueño de un amplio abanico de festivales de música en España, como el Sónar, el Arenal Sound, el FIB o el Viña Rock. Una vinculación que les ha acarreado problemas a estos certámenes, tanto en referencia a cancelaciones de los propios artistas de cada cartel como en lo que respecta al público. Unas crisis que, en el caso del Viña Rock, que se celebra en Villarrobledo (Albacete), se ha querido paliar.
La empresa que gestiona este festival ha registrado un cambio en su accionariado y se ha desvinculado del fondo israelí KKR, una relación por la que numerosos artistas denegaron estar en la edición de este año 2026. Dicha institución que gestiona el certamen es Reacción Rock Villarrobledo, y ha cambiado con la entrada de Orange Alive, según han informado a EFE fuentes del Ayuntamiento de Villarrobledo, que han indicado que en los próximos días se explicarán todos los detalles de esta operación. El Ayuntamiento ha confiado en que la edición de este año, que tendrá lugar del 30 de abril al 2 de mayo, vuelva ser un éxito de público y artistas, como ha venido siendo el festival.
Diversos festivales de música en España han sido objeto de polémica por su relación con el fondo de inversión israelí Kohlberg Kravis Roberts (KKR), señalado por tener intereses en proyectos inmobiliarios en los territorios palestinos ocupados. Entre los eventos afectados se encuentran el Sónar de Barcelona, Tsunami Xixón en Gijón, el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), el Arenal Sound de Burriana, el Resurrection Fest en Galicia y el Madrid Salvaje en Torrejón de Ardoz.
Bandas y artistas como Love of Lesbian, Gigatron, Crossed, Tremenda Jauría, Judeline, La Élite, Califato 3/4, Camellos y Samantha Hudson, el puertorriqueño Residente o La Fúmiga se retiraron de los carteles de estas citas musicales. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, declaró en 2025 que el fondo de inversión KKR “no es bienvenido” en España y expresó su preocupación por su “penetración” en festivales de música nacionales.