Ruta 1825: la Bolivia productiva toma voz digital
La revista digital boliviana Ruta 1825 nació como un medio nativo digital que busca visibilizar sectores estratégicos como turismo, gastronomía, moda y tecnología, posicionándolos como parte central del desarrollo productivo del país.
En entrevista, su fundadora y directora, Svetlana Salvatierra, explicó que el proyecto surgió tras la pandemia como una apuesta completamente digital. “Ahora sí me dedico en serio a crear un medio digital (…) después de la pandemia cambié, digital, nativo, 100%”, afirmó.
Apuesta por sectores productivos
El eje editorial de Ruta 1825 se construyó alrededor de seis áreas:
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Turismo
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Gastronomía
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Moda
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Tecnología
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Automotor
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Finanzas
Según Salvatierra, estos sectores movilizan empleo, inversión e innovación, pero no siempre ocupan titulares.
“No solamente la noticia en general nos interesa… Ruta 1825 se dedica básicamente a seis sectores”, sostuvo.
La propuesta no se limita a tendencias superficiales. La revista aborda las cadenas productivas completas. Por ejemplo, la moda no se reduce al diseño, sino que incluye la producción de algodón y la industria textil. La gastronomía se conecta con productores y asociaciones. La tecnología abarca blockchain y aplicaciones para el agro. En el sector automotor, se destacan los autos eléctricos fabricados en Cochabamba y toda su cadena productiva.
Economía creativa como narrativa país
Uno de los conceptos centrales que impulsa Ruta 1825 es la economía creativa en Bolivia, también conocida como economía naranja.
Salvatierra explicó que estos sectores deben entenderse como parte estructural del desarrollo nacional. “Estos sectores hay que pensarlos como cadena productiva”, señaló.
La directora recordó que algunos estudios estiman que la economía naranja formal podría aportar cerca del 2% del PIB, aunque el país mantiene altos niveles de informalidad.
El enfoque de la revista propone que Bolivia no solo se narre desde la coyuntura política, sino también desde su capacidad productiva y creativa.
Transformación del periodismo
Ruta 1825 se consolidó en un contexto de transformación mediática acelerada.
“El crecimiento y el dejar de tener miedo al mundo digital ha sido muy importante”, afirmó Salvatierra.
La pandemia impulsó a los medios a priorizar sus plataformas digitales. Hoy, el celular se convirtió en herramienta de producción y difusión.
Además, Salvatierra destacó el papel de creadores digitales bolivianos que están mostrando el país desde redes sociales. “Hay un mundo de jóvenes que están utilizando ya los medios digitales y están utilizando estas plataformas para mostrar lo que es Bolivia”, indicó.
En ese escenario, los medios digitales especializados emergen como alternativa a la cobertura generalista.
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El futuro de Ruta 1825 ligado al desarrollo del país
A poco más de un año de su lanzamiento, Ruta 1825 supera los 8.000 suscrptores en su página web, además de presencia en redes sociales y contenido audiovisual en su canal de YouTube.
“El primer paso es perder el miedo”, afirmó Salvatierra al referirse a la inversión inicial y los trámites necesarios para formalizar el medio.
El principal desafío sigue siendo la sostenibilidad publicitaria, una dificultad común en el ecosistema digital actual.
Sin embargo, la directora vinculó el crecimiento del proyecto al desarrollo económico nacional. “Cuanto más crezca la economía van a haber más iniciativas económicas empresariales que van a crecer en el país”, sostuvo.
Ruta 1825 proyecta continuar mostrando historias productivas, desde el turismo hasta la tecnología, ampliando la visibilidad de sectores que generan impacto real en la economía boliviana.
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