El dueño de un restaurante alicantino explota contra la "presión fiscal" en España: "Vivimos en un país que nos hace más pobres a todos"
El restaurante alicantino 'Rices&Bones' se ha convertido en el altavoz de una queja recurrente entre los empresarios españoles, su dueño, David Ariza, intervino el pasado sábado en el programa 'laSexta Xplica' para denunciar lo que considera una "presión fiscal" insostenible que termina empobreciendo a trabajadores y empresarios por igual.
"Vivimos en un país que cada día nos hace más pobres. Nos hace más pobres a los empresarios, a los trabajadores y, el único que trimestre a trimestre bate récords de recaudación, es el Estado, y Hacienda", afirmó rotundo durante el debate. Ariza, que es un participante habitual del espacio, puso ejemplos concretos de cómo los impuestos impactan en las nóminas de sus empleados.
El empresario explicó la paradójica situación que vivió con sus trabajadores a comienzos de año. "Este año, estaban emocionados porque les había subido el sueldo. Pero ha llegado el mes de enero y me ha tocado explicarles, como ya ha pasado en otra ocasión, por qué su salario bruto ha subido 100 euros, los gastos de la empresa han subido en 125 y el neto que cobran ha pasado de 1.420 a 1.352 euros al mes", relató Ariza, visiblemente frustrado.
Para ilustrar el incremento de la carga fiscal, comparó el IRPF actual con el de 2018: "Para un salario de 18.000 euros, ajustado a 2018, eran 360 euros. Ahora son 950".
El equilibrio financiero de un negocio de restauración
Ariza también detalló cómo la situación afecta a la viabilidad de su negocio y, en última instancia, a los precios que pagan los consumidores.
"Mi punto de equilibrio pasó en 2023 de 17.000 euros a 24.800 en 2026. Eso quiere decir que yo he tenido que ir ajustando los precios. Cada incremento positivo, cada incremento de IRPF y cada incremento de cotizaciones se traslada directamente a la cesta de la compra", señaló.
El empresario quiso dejar claro que sus trabajadores no se encuentran en una situación precaria: "Mis trabajadores trabajan 37 horas a la semana, hacen jornada continua y cobran todo lo que pone en el convenio. Y no, eso no es la excepción. Es la media. La excepción son los extremos". Finalmente, lanzó una reflexión directa: "Por supuesto que pagaría más a mis trabajadores si no pagara más impuestos ni cotizaciones a la Seguridad Social".