Dos científicas lo dejan claro: este es el tiempo mínimo que debes poner la lavadora si no quieres llevar la ropa sucia sin saberlo
Cada vez más personas recurren al ciclo rápido de la lavadora para ahorrar tiempo y energía. Estos programas, que duran entre 15 y 40 minutos según el modelo, se han convertido en la opción favorita para quienes buscan una colada exprés.
Sin embargo, las expertas en limpieza coinciden en que este hábito puede ser engañoso: la ropa puede salir aparentemente limpia… pero seguir sucia sin que lo notes.
La científica Mary Gagliardi, especialista en cuidado de tejidos, explica que los ciclos cortos solo sirven para refrescar prendas poco usadas o eliminar polvo superficial. “No tienen tiempo suficiente para penetrar en las fibras, eliminar sudor, restos de detergente o suciedad acumulada”, señala.
Tras varios lavados rápidos, es habitual que camisetas, toallas o sábanas mantengan olores persistentes o pierdan suavidad.
La clave está en cómo funcionan las lavadoras modernas. Para reducir el consumo de agua y energía, los fabricantes han acortado las fases de agitación y enjuague en los ciclos rápidos.
Esto significa que la ropa pasa menos tiempo en contacto con el detergente, y que el aclarado es insuficiente para arrastrar la suciedad. En tejidos gruesos, como vaqueros o toallas, el problema se agrava.
Los ciclos cortos solo sirven para prendas poco sucias y no garantizan una limpieza real
Por eso, las expertas recomiendan utilizar el ciclo normal como opción principal. Este programa suele durar entre 50 y 60 minutos, tiempo suficiente para que el agua y el detergente actúen correctamente. Según Kimberly Romine, científica de P&G, “el ciclo normal está diseñado para la ropa del día a día y debería ser la configuración predeterminada para la mayoría de consumidores”.
Para prendas muy sucias, existen programas intensivos que alargan aún más el proceso y mejoran la eliminación de manchas difíciles.
Además, las especialistas recuerdan que no conviene sobrecargar el tambor, que es importante usar la cantidad adecuada de detergente y que las manchas visibles deben tratarse antes de meter la ropa en la lavadora.
El mantenimiento del electrodoméstico también influye: limpiar el filtro, dejar la puerta abierta para evitar malos olores y realizar lavados de mantenimiento prolonga la vida útil de la máquina y mejora los resultados.
En resumen, si quieres que la ropa salga realmente limpia, fresca y sin olores, el ciclo rápido no es la solución.