Sacan a la venta una isla privada y su precio ridículo va a desatar una guerra por comprarla
La isla privada Ynys Gifftan, situada frente al estuario de Dwyryd en el norte de Gales, acaba de salir a la venta por 350.000 libras (410.000 euros), un precio tan bajo que ha despertado un enorme interés entre compradores que sueñan con poseer su propio paraíso.
Sin embargo, la ganga tiene letra pequeña: no hay red eléctrica, el sistema de agua es incierto y existe un riesgo real de inundaciones.
El único edificio del terreno, 17 acres de naturaleza virgen, es una casa de campo victoriana abandonada desde los años 70.
La vivienda, que cuenta con dos dormitorios, sala de estar, cocina y lavadero, necesita una reforma integral. Aun así, el precio es menos de la mitad del coste medio de una vivienda en Londres, que ronda las 656.000 libras (770.000 euros).
La isla tiene una historia peculiar. Fue donada en el siglo XVIII a los antepasados de Lord Harlech, y su nombre significa “La isla del regalo de Ana”.
Durante décadas, los habitantes cruzaban el estuario descalzos para llegar a tierra firme. Hoy, el acceso se realiza en barco, aunque en marea baja aún es posible caminar parte del trayecto.
Los agentes inmobiliarios destacan sus vistas “panorámicas e ininterrumpidas” hacia el Parque Nacional Eryri y la costa galesa. Pero los expertos advierten que convertirla en un hogar funcional puede multiplicar la inversión inicial.
La isla galesa atrae por su precio, pero exige una inversión enorme para convertirse en un hogar habitable
Según el consultor Damien Jeffries, solo instalar sistemas básicos de energía renovable, almacenamiento de agua, filtración y transporte puede superar las 50.000 libras (58.000 euros).
La reforma de la casa elevaría la inversión total a cerca de 500.000 libras (585.000 euros), una cifra que incluye desde paneles solares hasta un pequeño barco para conectar con el continente.
Aun así, Jeffries reconoce que el atractivo de poseer una isla privada es incomparable: privacidad absoluta, exclusividad y un legado difícil de igualar.
Aunque este tipo de compras suele asociarse a destinos tropicales, Ynys Gifftan ofrece la misma sensación de aislamiento sin necesidad de viajar miles de kilómetros.
La duda ahora es si su bajo precio desatará una auténtica batalla entre compradores… y si el coste real de hacerla habitable seguirá pareciendo una ganga.