Margot Robbie convierte Sídney en su pasarela romántica: el corsé más deseado del año y un tándem imbatible con Jacob Elordi
La gira internacional de Cumbres borrascosas suma un nuevo capítulo, y esta vez ha sido en casa. Margot Robbie ha presentado la película en Sídney con uno de los estilismos más comentados de toda la promoción, reafirmando que su idilio con la estética romántica —y con el corsé— está lejos de terminar.
Si en Londres jugó con el archivo y el cuero, en Australia ha vuelto a la esencia más literaria del personaje, apostando por un look en blanco crudo que parece sacado directamente de la Inglaterra victoriana, pero reinterpretado con un enfoque contemporáneo y absolutamente favorecedor.
El corsé que confirma una tendencia
El gran protagonista del estilismo es, sin duda, el corsé estructurado en tono marfil. Ajustado, con botonadura frontal y detalles de costura visibles, la pieza dibuja la silueta con precisión y se convierte en el eje central del conjunto. Lejos de parecer disfrazado, el resultado es sofisticado y actual.
Margot lo combina con una falda larga de caída suave en un beige empolvado y mangas semitransparentes con volumen en los puños, que aportan ese aire etéreo tan vinculado al universo de Emily Brontë. El equilibrio entre estructura y fluidez funciona a la perfección: firme en el torso, vaporoso en movimiento.
El estilismo se completa con un collar oscuro de estética casi gótica, que enmarca el escote palabra de honor y aporta contraste, reforzando ese romanticismo con carácter que está marcando toda la gira.
Ondas suaves y maquillaje luminoso
En el terreno beauty, Margot Robbie apuesta por ondas abiertas de acabado pulido, con raya ligeramente centrada y brillo natural. El maquillaje, fresco y luminoso, potencia su mirada azul sin restar protagonismo al conjunto. Todo suma en una imagen que parece pensada al milímetro.
No es casualidad: detrás de esta narrativa estética vuelve a estar su estilista de confianza, el mismo que ya firmó su icónica transformación durante la promoción de Barbie. De nuevo, cada aparición construye un relato coherente, reconocible y tremendamente efectivo.
Jacob Elordi, el contrapunto perfecto
A su lado, Jacob Elordi aporta el equilibrio con un impecable traje cruzado en azul empolvado, camisa a juego y corbata en tono más oscuro. La silueta estructurada del traje y su aire clásico dialogan con el romanticismo del look de Margot, creando un tándem visualmente armónico.
La complicidad entre ambos en la alfombra roja australiana ha vuelto a confirmar que no solo funcionan en pantalla. Son, sin duda, una de las parejas promocionales más potentes del momento.
De Londres a Sídney: una estrategia de moda milimétrica
Lo interesante de esta gira no es solo cada look por separado, sino el conjunto. Margot Robbie está utilizando la moda como herramienta narrativa, adaptando matices según la ciudad pero manteniendo un hilo conductor claro: romanticismo, corsetería y referencias literarias reinterpretadas desde la modernidad.
Sídney no ha sido una excepción. Al contrario, ha sido la consolidación definitiva de una tendencia que ya asoma con fuerza en pasarelas y street style: el regreso del corsé como pieza clave del armario contemporáneo. Y si alguien podía convertirlo en objeto de deseo global, era ella.