Un restaurante cuelga un cartel en su baño y deja a todos boquiabiertos: “Es la primera vez que nos pasa”
La camarera y creadora de contenido Nadia Kyrylova, que suma más de 184.000 seguidores en TikTok, ha compartido un vídeo que ha generado miles de reacciones al mostrar el inesperado cartel que su amiga, propietaria de un restaurante en Madrid, se ha visto obligada a colocar en el baño del local.
Según explica Nadia, la situación se había repetido tantas veces que ya no quedaba otra opción. “Este vídeo va para todas esas personas que me han dicho: es que no ponéis carteles, es que no está indicado…”, comenta al inicio del clip, que acumula decenas de miles de visualizaciones.
El problema, aparentemente sencillo, se había convertido en un quebradero de cabeza: la puerta del baño es corredera, pero muchos clientes, al intentar salir, olvidaban ese detalle y trataban de empujarla como si fuera una puerta convencional. El resultado era siempre el mismo: golpes, sustos y la sensación de haberse quedado encerrados.
El aviso se volvió viral tras los repetidos sustos de los clientes en el baño del restaurante
“Mi amiga tiene un restaurante, un Tony Roma’s buenísimo. Mira, la puerta es corredera. Tú entras, la cierras… y ya está. Pero al salir, la gente se asusta y empieza a aporrearla”, relata Nadia entre risas.
Finalmente, la dueña decidió colocar un pequeño cartel en el interior de la puerta que dice: “No empujar. Puerta corredera. Abrir hacia la derecha”, acompañado de una flecha para evitar confusiones. Aun así, Nadia asegura que algunos clientes siguen sin fijarse.
Las reacciones no tardaron en llegar. Entre los más de cien comentarios, muchos usuarios compartieron experiencias similares. Una usuaria escribió: “La gente no lee. Es ceguera por falta de atención. Puedes poner un cartel enorme y no lo ven”. Otro comentó con humor: “Hemos llegado a un punto sin retorno”.
También hubo quien relató situaciones igual de surrealistas. “En mi antiguo trabajo, un museo, la gente se quedaba delante de una puerta de cristal con una barra gigante y preguntaba cómo se abría. Pensaban que era automática”, contó otra usuaria.
El vídeo ha servido para poner en evidencia un fenómeno más común de lo que parece: la incapacidad de muchos clientes para identificar mecanismos básicos cuando están distraídos o con prisa.