Cobijado en el espectro de un supuesto fraude masivo de las elecciones, el presidente Donald Trump se pronunció por “nacionalizar” el sistema electoral de Estados Unidos, una polémica idea que unificó a líderes republicanos y demócratas en su contra, encendió un intenso debate constitucional y elevó la tensión política en un año volátil en el tema de elegir a buena parte del Congreso a través de las urnas..“Los republicanos deberían decir: ‘Queremos tomar el control. Deberíamos tomar el control de la votación, la votación en al menos 15 lugares. Los republicanos deberían nacionalizar la votación”, deslizó el presidente en el podcast del ex subdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) Dan Bognino.Aunque decenas de países, incluido México y Argentina en América, organizan elecciones nacionales, la Constitución de Estados Unidos concede a los estados del país la responsabilidad principal de la celebración de comicios y no otorga al presidente ningún poder directo para organizar o administrarlas.Como resultado, Estados Unidos no celebra periódicamente elecciones federales sino 50 comicios estatales, con reglas y logísticas particulares. Sólo en la elección presidencial, el Congreso certifica al ganador del Colegio Electoral, peroen el proceso no hay participación del ejecutivo.Fundada en 1974 tras el escándalo de Watergate, la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos --a diferencia de los órganos electorales de otros países, como México-- tiene como función principal solo garantizar la integridad del sistema mediante la transparencia y el cumplimiento de las leyes de financiamiento.Para evitar una influencia desproporcionada de grandes capitales, la FEC establece y hace cumplir topes estrictos a las donaciones. Prohíbe aportaciones de ciudadanos extranjeros, contratistas del gobierno y bancos nacionales, investiga irregularidades, realiza auditorías e impone multas administrativas, pero no organiza ni supervisa el proceso de voto.Rechazo generalizado Dado que Trump sigue ondeando el fantasma del fraude electoral que, según él, se fraguó en las elecciones de 2020, cuando perdió por más de 7 millones de votos contra Joe Biden, los demócratas percibieron su plan de “nacionalización” como un intento de interferir en las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre. Donde los republicanos podrían perder la Cámara de Representantes y el Senado.“Esto es un veneno autocrático aún más peligroso por parte de Donald Trump”, reaccionó el líder de los demócratas en la Cámara alta, el senador de Nueva York Charles Schumer, quien ha conocido a Trump durante más de medio siglo. “¿Qué cree Donald Trump que fue a buscar? ¿Una dictadura? ¿Presidente de por vida en un Estado de partido único donde un solo partido controla las elecciones, como en cualquier dictadura de pacotilla? Este presidente claramente no cree en la democracia en absoluto. Lo que Donald Trump quiere es una dictadura MAGA de partido único”, sostuvo.Al coro de críticos se sumaron los gobernadores de los 24 estados con mayoría demócrata."Las amenazas del presidente Trump de eliminar la capacidad de los estados para organizar sus propias elecciones son un intento antidemocrático de silenciar al pueblo estadunidense que rechaza su costosa y divisiva agenda", escribieron.Gretchen Whitmer, gobernadora de Michigan y vicepresidenta de la Asociación Nacional de Gobernadores (NGA, por su sigla en inglés) y potencial aspirante presidencial demócrata para 2028, encabezó la indignación.“Permítanme ser muy clara”, dijo Whitmer.“Las elecciones seguirán celebrándose a nivel estatal en Michigan. Cualquier intento del gobierno federal de intervenir en las elecciones de Michigan debe interpretarse como lo que es: un intento de arrebatarles el derecho constitucional al voto”.Pero la expresión de rechazo más sorpresiva, dado que no suele haber fracturas en la posición de los líderes conservadores en el Congreso con la Casa Blanca, provino casi de inmediato del líder de los republicanos en la Cámara Alta, el senador de Dakota del Sur John Thune, "Creo firmemente en el poder descentralizado y distribuido", dijo el líder republicano. "Y creo que es más difícil hackear 50 sistemas electorales que hackear uno solo. En mi opinión, al menos, ese es un sistema que siempre ha funcionado bastante bien". Identificación para votarAnte el tsunami de críticas, la portavoz presidencial Caroline Leavitt quiso aclarar que Trump aludía en realidad a la Ley de Protección de la Elegibilidad del Votante Estadounidense (SAVE, por su sigla en inglés), una propuesta de ley federal para exigir prueba documental de ciudadanía estadunidense para el registro de votantes en las elecciones federales.“A lo que el presidente se refería es a la Ley SAVE, una ley de sentido común de gran importancia que los republicanos han apoyado y que el presidente Trump se ha comprometido a promulgar durante su mandato. Ayer habló directamente con el presidente de la Cámara de Representantes sobre la necesidad de que este proyecto de ley se someta a votación”, dijo Leavitt.“El presidente cree en la Constitución de los Estados Unidos. Sin embargo, cree que, evidentemente, ha habido mucho fraude e irregularidades en las elecciones estadunidenses”, dijo la voceraPero los expertos discrepan. “El presidente no tiene ningún papel en la gestión de las elecciones en nuestro país. En nuestro país, las elecciones las gestionan los estados y 10 mil jurisdicciones locales de todo el país”, sostuvo Wendy Weiser, vicepresidenta para la democracia del Centro Brennan para la Justicia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York,Aunque el requisito de presentar una prueba de identidad, una medida que es apoyada por más de 8 de cada 10 votantes estadunidenses, parece una medida de sentido común, Weiseer hizo notar que 21 millones de ciudadanos estadunidenses elegibles no tienen acceso inmediato a esos documentos y que aproximadamente la mitad de los estadunidenses ni siquiera tienen pasaporte. “La Ley SAVE es un proyecto de ley que suprime el voto. Impediría que millones de ciudadanos estadunidenses voten. Exige mostrar un pasaporte o certificado de nacimiento para registrarse para votar”, señaló.El proyecto de ley establecería la obligación de presentar un comprobante de ciudadanía para poder registrarse y votar en elecciones federales. Entre los documentos aceptados se contemplan: una identificación que cumpla con los requisitos de REAL ID y que acredite la ciudadanía estadunidense, un pasaporte vigente, o una identificación militar, acompañada de un comprobante de nacimiento en Estados Unidos, entre otros. Sin embargo, la propuesta de ley no “nacionaliza” la organización de los comicios.Voto o cierreAnte las presiones del presidente Trump al líder legislativo Mike Johnson, la Cámara de Representantes tiene previsto votar sobre la legislación esta semana, en un debate que se enredó con el plazo de dos semanas que vence el 13 de febrero para lograr un acuerdo para el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el ICE y CBP.Hasta ahora no ha habido avances en las negociaciones para cumplir con las exigencias de los demócratas de que el ICE cuente con un nuevo código de conducta, sea habilitado en todos los casos con cámaras de video corporales y se prohíba el uso de mascarillas que impidan determinar la identidad del agente migratorio.Los líderes demócratas y republicanos tienen la opción de establecer un nuevo acuerdo interino a fin de diferir el plazo para alcanzar un acuerdo presupuestal, o de lo contrario el DHS no recibirá presupuesto adicional para el año fiscal 2026. Sin embargo, eso no puede, eso podría no afectar al ICE, toda vez que el año pasado recibió un presupuesto récord de más de 70 mil millones de dólares. Otras agencias dependientes del DHS, como la Administración Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) depende de los recursos, un punto que los republicanos están usando para presionar a los demócratas. Los republicanos buscan aprobar la SAVE ACT antes del receso con motivo del feriado nacional de Martin Luther King que inicia este viernes, por lo cual podría prestarse a negociaciones con los demócratas para vincular la legislación con el presupuesto migratorio Una encuesta del Pew Research Center reveló que 83 por ciento de los estadunidenses está a favor de exigir a los votantes que muestren una identificación oficial con foto para votar.CHZ