Así puedes cocinar los calçots en casa sin necesidad de barbacoa
La tradición del calçot y su arraigo en la cocina catalana
El calçot es una variedad de cebolla tierna típica de Cataluña, especialmente de Valls, que ha trascendido su origen para convertirse en símbolo gastronómico. Su preparación tradicional en barbacoas al aire libre, acompañada de salsa romesco, da lugar a las populares calçotades.
Sin embargo, no todos disponen de un jardín o terraza donde encender un fuego. La buena noticia es que existe una forma sencilla de cocinar calçots en casa, respetando su sabor y textura, sin necesidad de brasas ni herramientas especiales.
Una solución práctica desde tu cocina
Horno y papel de aluminio, los aliados clave
Para quienes viven en pisos sin acceso a espacios exteriores, el horno se presenta como la alternativa perfecta. El método consiste en envolver los calçots limpios en papel de aluminio y hornearlos a temperatura alta durante 30 a 40 minutos. Este sistema crea un efecto similar al del asado en llama viva, manteniendo los jugos y acentuando el dulzor natural del vegetal.
Detalles a tener en cuenta
Antes de envolverlos, se recomienda lavar bien los calçots y cortar solo las raíces, manteniendo la parte verde intacta. No se deben pelar antes de hornear. Una vez cocidos, basta con retirar las capas externas quemadas para disfrutar del corazón tierno y sabroso.
Opciones para cocinas sin horno
La sartén o parrilla eléctrica como alternativa
Si no se dispone de horno, una sartén amplia con tapa o una parrilla eléctrica también pueden dar buenos resultados. En este caso, se recomienda usar fuego medio-alto y voltear los calçots regularmente para asegurar una cocción uniforme.
Tapar durante parte del proceso ayuda a conservar la humedad. No obstante, esta técnica exige más atención que el horneado.
La salsa romesco: imprescindible
Un acompañamiento que realza el sabor
Una calçotada no está completa sin la tradicional salsa romesco. A base de tomates, ñoras, ajo, frutos secos y aceite de oliva, esta preparación potencia el sabor del calçot y aporta el contraste perfecto a su dulzor natural.
Se puede preparar en casa o adquirir ya elaborada. En ambos casos, conviene servirla en recipientes individuales y a temperatura ambiente.
Cómo presentarlos en casa
Del horno a la mesa con el espíritu de una calçotada
Una vez cocinados, los calçots pueden servirse sobre papel de diario o en una bandeja caliente. Aunque no se tenga el entorno festivo de una calçotada al aire libre, es posible recrear la experiencia en casa. Un mantel de papel, baberos y buena compañía bastan para mantener la esencia.
Una tradición que se adapta sin perder sabor
Disfrutar de unos buenos calçots ya no requiere brasas ni desplazamientos. Gracias a métodos como el horneado o la cocción en sartén, esta receta catalana puede prepararse fácilmente en cualquier cocina. Y lo mejor: conserva todo su sabor y autenticidad.