Así ha sido el excepcional despliegue simultáneo de cinco fragatas F-100 Álvaro de Bazán de la Armada
La Armada Española ha logrado un hito operativo sin precedentes con el despliegue simultáneo de las cinco fragatas clase F-100 Álvaro de Bazán en distintos teatros de operaciones, tanto de seguridad nacional como internacional. Estos buques de escolta, de más de 6.000 toneladas, participan al mismo tiempo en grupos de trabajo navales y aéreos de la OTAN y fuerzas aliadas, demostrando su interoperabilidad, capacidad de escolta y apoyo logístico.
Mantener activo todo el despliegue de la clase F-100 supone importantes desafíos en términos de planificación, mantenimiento y logística, sobre todo para la Base Naval de Ferrol, que concentra gran parte de las labores de mantenimiento de estas fragatas.
Modernización y misiones operativas
El actual ritmo operativo coincide con el Programa de Modernización de Mediana Vida de las F-100, cuyo contrato fue firmado en diciembre de 2025. Con un valor de 3.200 millones de euros y vigencia hasta 2036, este programa contempla la actualización de plataformas y sistemas de combate para combatir la obsolescencia y preparar a las fragatas para futuros entornos operativos, incluyendo la modernización del sistema AEGIS.
Construidas en Ferrol, las fragatas F-100 fueron las primeras en Europa en incorporar el sistema de combate AEGIS y siguen siendo algunas de las escoltas de defensa aérea más avanzadas del continente. Su relevancia se refuerza con su participación regular en ejercicios de fuego real como el Escudo Formidable, su integración constante en los grupos navales permanentes de la OTAN y sus despliegues en zonas marítimas estratégicas.
Actualmente, cada fragata realiza una misión diferente, mostrando la flexibilidad operativa de la clase. La F-101 Álvaro de Bazán opera junto al portaaviones francés Charles de Gaulle durante el ejercicio Orión 26, mientras que la Almirante Juan de Borbón F-102 es el buque insignia del Grupo Naval Permanente 1 de la OTAN.
La Blas de Lezo F-103 participa en el exigente ejercicio de certificación COMPTUEX con la Marina de Estados Unidos, la Méndez Núñez F-104 respalda la activación conjunta de Eagle Eye dentro del sistema nacional de defensa aérea de España, y la Cristóbal Colón F-105 se encuentra desplegada en el mar Báltico para el ejercicio Steadfast Dart 26 de la OTAN, operando junto a fuerzas aliadas.
Según la Armada Española, este despliegue sostenido es posible gracias al compromiso de las tripulaciones, el apoyo logístico y de mantenimiento continuo, y la coordinación estrecha con las autoridades de defensa y la industria. El hecho de mantener operativas las cinco fragatas al mismo tiempo pone de relieve la fiabilidad de la clase F-100 y refleja la intención de España de conservarlas como buques de escolta de referencia durante las próximas décadas.