Oscuridad ‘se come’ cada vez más partes de Cuba: Más de la mitad de la isla no tienen luz
Cuba repetirá este domingo otra jornada de prolongados apagones, que afectarán de manera simultánea al 59 por ciento de su territorio durante el horario pico, el de mayor consumo de energía, según el pronóstico diario de la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE).
La crisis de generación energética en la isla, agravada desde mediados de 2024, presenta ahora uno de sus peores momentos con tasas que han llegado a superar el 60 por ciento de afectación y el pasado miércoles 4 de febrero se reportó un nuevo colapso parcial que afectó a unos 3.4 millones de personas en cuatro provincias orientales del país.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó el jueves 5 de febrero que desde diciembre el país no recibía petróleo del exterior debido a las presiones y el asedio petrolero del Gobierno de Estados Unidos.
A ello se han sumado el cierre de Washington al suministro de petróleo venezolano a Cuba, tras la caída del presidente Nicolás Maduro hace un mes, más la imposición de aranceles a los países que vendan o proporcionen crudo a la isla, al decretarla como una “amenaza” a la seguridad nacional de la nación norteña.
Ante el desabastecimiento, el gobierno cubano anunció esta semana que racionará la venta de combustible, priorizará el teletrabajo, implementará clases semipresenciales en las universidades y ha suspendido actividades como la Feria del Libro de La Habana y congresos internacionales dentro de su plan de emergencia.
¿Cuáles son las causas de la crisis energética en Cuba?
Las frecuentes averías en las centrales térmicas cubanas, que operan con un pésimo estado técnico y con décadas acumuladas de explotación, y la falta de divisas para importar el combustible con destino a la generación de energía son las principales causas de la crisis energética de los últimos años, según reconoce el gobierno de Cuba.
En tales circunstancias, La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de la tarde-noche de este domingo una capacidad de generación de 1,464 megavatios (MW) y una demanda máxima de 2,980 MW.
Esto supone que el déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1,516 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1,546 MW.
Generación termoeléctrica de Cuba no da abasto
Actualmente, seis de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 por ciento del mix energético en Cuba.
El informe de la UNE ha dejado de especificar desde mediados de enero la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) no operativos por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante.
Sin embargo, por el resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores parados está en máximos en los últimos días, por encima de los 1,000 MW.
Expertos independientes señalan que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
El Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los apagones lastran la economía que se ha contraído más de un 15 por ciento desde 2020, según cifras oficiales, y han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.