Fidalgo y el Betis cobran 'venganza' del Atlético de Madrid de Obed Vargas en LaLiga
El 4 a la espalda, al chico de 20 años al que ha fichado el Atlético de Elche por 16 millones de euros en el mercado de invierno se le ven más que maneras, llamado a grandes tardes en el Metropolitano, pero todo lleva su tiempo. Un equipo nuevo, una estructura distinta, compañeros nuevos y la exigencia. Todo pesa al principio, más aún en el complejo ecosistema táctico que es jugar dentro de los esquemas de Diego Simeone.El gol le hizo daño al Atlético. El conjunto rojiblanco lo acusó. Al Betis lo afianzó en el repliegue que imaginó desde el principio. No cambió en nada su plan, reforzado por el ingenio del extremo brasileño. Porque, hasta entonces, el bloque local lo presionó, apenas 67 horas y media después del 0-5 del pasado jueves en Sevilla, incluso lo atenazó por momentos y le creó ocasiones, en sendos remates de Julián Alvarez y Lookman.Pero toda la precisión y la contundencia de hace tres días, deslumbrante en La Cartuja, no fue tal este domingo en el Metropolitano. Son cualidades esenciales para desbordar a una defensa como la que plantó en su terreno Manuel Pellegrini. Tampoco entró en juego tanto su flamante nuevo atacante. Ni tanto ni con tanta inspiración. Y cuando apareció con un cabezazo goleador fue anulado por fuera de juego, a un centro de Marcos Llorente, entre los nervios del Atlético, la grada y el marcador, en jaque a falta del segundo tiempo.pic.twitter.com/Ro7KFysd1P— C of G | Follow (@CofG001) February 8, 2026
El Betis salió ganador del primer tiempo. Por el gol y por cómo enfiló el descanso, con todo bajo control. En el vestuario, Simeone intervino en su alineación. Quitó a Julián Alvarez con 0-1 en contra -el undécimo partido sin gol consecutivo del delantero argentino-, Almada y Ruggeri, este último con amarilla. Y lanzó sobre el césped a Sorloth, Baena y Le Normand para cambiar el aspecto del encuentro, que no le gustaba nada.Diez minutos después movió otra ficha: Griezmann por Rodrigo Mendoza, contra el tiempo. Al Betis le interesaba que no pasara nada. El Atlético quería agitación. Cuanta más, mejor. Un cabezazo de Sorloth al primer palo, como el pasado jueves en la Copa del Rey en el gol de Hancko, probó a Álvaro Valles, que voló certero y ágil para negar el 1-1.El partido estaba ya completamente diseñado. El repliegue del Betis contra la posesión del Atlético. Alguna vez salía el conjunto verdiblanco hacia adelante, pero sin más intención de sentirse presente. No se acercó al área contraria apenas desde el gol de Antony, mientras jugaba con el tiempo. Cada saque de puerta se demoró. Es fútbol.La ???????????????????? si me preguntan. pic.twitter.com/HZ6K4styBz— Real Betis Balompié ???????? (@RealBetis) February 8, 2026
El Atlético acertó en la siguiente. Hay polémica, por el fuera de juego milimétrico de Griezmann, detectado por el VAR. Su interferencia posterior no admite dudas. Sin su salto, Diego Llorente jamás se habría despejado sobre su portería. Ya lo celebraba todo el Metropolitano cuando advirtieron al colegiado desde el vídeo. Se fue a verlo. Lo anuló.Vuelta a empezar para el equipo rojiblanco, cada vez más exigido y cada vez más resguardado aún, si era posible, su adversario. Cada cambio de Pellegrini fue más defensivo. Ahí sabía que estaba el encuentro, en limitar a lo mínimo al Atlético, en esperarlo una y otra vez, en no dejarle ningún espacio, en una posesión improductiva, con un éxito indudable del Betis, que se tomó su revancha en el Metropolitano.RGS