Eder Sarabia, entrenador del Elche: "Algunos equipos compiten con bazokas y tanques. Nosotros con tirachinas"
El Elche perdió contra la Real Sociedad y LaLiga se le empieza a hacer larga a los de Eder Sarabia, con menos presupuesto que los rivales. Y por tanto, con menos capacidad para competir. Y eso ya se está notando. Lo explicó Eder Sarabia tras el partido: "Hay años luz entre Elche y Real Sociedad. Hemos entrenado en Zubieta. Algunos equipos compiten con 'bazokas' y tanques y nosotros vamos con tirachinas. Aun así, este deporte te permite competir de tú a tú", aseguró. El técnico explicó también la caída ante la Real Sociedad como la consecuencia de una forma de jugar asumida, con riesgos claros y errores que forman parte del peaje. “Los errores que cometemos en la salida de balón son parte de nuestra forma de ser”, indicó.
La mala racha del Elche
El Elche volvió a perder lejos del Martínez Valero y sigue sin ganar a domicilio, una dinámica que el propio entrenador ligó a fallos concretos. Habló de “errores defensivos que han lastrado al equipo” y puso el acento en acciones que pudieron cambiar el rumbo del encuentro. “Si André da Silva hubiese metido la primera, la historia hubiese sido diferente, pero no ha podido ser”, explicó,.
La lectura del técnico bilbaíno se apoyó en una idea que repitió varias veces: el partido quedó marcado pronto. “El 1-0 ha marcado el partido”, afirmó, en referencia al tanto inicial de la Real Sociedad, y lo vinculó a “las dinámicas de ambos equipos”. Aun así, defendió que su equipo no se salió del guion. “A pesar del 2-1, el equipo ha seguido en el partido”, insistió, convencido de que el Elche mantuvo el pulso hasta bien avanzada la segunda parte. Acabó perdiendo 3-1.
Apareció nombre propio que Sarabia quiso destacar por encima del resto. Álex Remiro, portero de la Real Sociedad, fue a su juicio, decisivo. “Remiro ha sido el mejor de ellos. Sin su actuación, el resultado hubiese sido diferente”, aseguró, reforzando la idea de que el marcador final no reflejó del todo lo visto sobre el césped. Para el entrenador ilicitano, las áreas volvieron a marcar la diferencia.
El Elche, cerca del descenso
El segundo gol de la Real, nacido de un error de Neto en la salida de balón, concentró buena parte de su autocrítica. Sarabia lo calificó de “evitable”, pero no lo desligó del modelo. “Es parte de nuestra forma de ser, y si fallamos es culpa mía”, afirmó con contundencia. Una frase que resume su posicionamiento en un momento delicado, con el equipo encadenando siete partidos sin conocer la victoria y con la clasificación apretando.
El Elche se mantiene con 24 puntos, dos por encima del descenso a la espera de lo que hagan otros rivales, un escenario que obliga a convivir con la presión. Sarabia no ocultó el estado anímico del vestuario. “El vestuario está dañado”, confesó, consciente de que la repetición de resultados adversos deja huella. Aun así, evitó el dramatismo y miró hacia delante con un mensaje de convicción. “Hay cosas que tenemos que corregir, y los aciertos de ellos y nuestros errores han condicionado el partido”, explicó antes de insistir en una idea clave para su modelo.
“En nuestra manera de jugar necesitas frescura mental y calma”, señaló, convencido de que ese es el camino para salir del bache. Lejos de cuestionar el plan, Sarabia reforzó su confianza en el grupo. “Estoy convencido de que este equipo va a ir creciendo y ganaremos partidos”, dijo, vinculando la mejora a la continuidad y al aprendizaje a partir de los errores.
El técnico también se detuvo en el rival, al que situó en un escalón distinto. “Son un gran equipo en un gran momento, y eso se ha notado en las acciones clave del partido”, resumió. En esa línea llegó la comparación que más eco tuvo tras el encuentro, cuando describió la diferencia de recursos entre ambos
Una gran Real Sociedad
Esa diferencia, explicó, se percibe en los detalles que deciden partidos. Para Sarabia, la Real está “muy arriba en lo anímico” y eso se traduce en eficacia en los momentos determinantes. El Elche, en cambio, necesita acertar más para que su propuesta tenga premio. De ahí su insistencia en las ocasiones falladas y en la necesidad de mantener la calma cuando el plan exige tomar decisiones arriesgadas.
Pese al momento complicado, el entrenador vizcaíno dejó claro que su intención es seguir al frente para cortar la mala racha “lo antes posible”. La derrota en Anoeta, correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, no alteró su discurso, más centrado en el proceso que en la urgencia del resultado inmediato.
El mensaje final fue coherente con todo lo anterior. Asumir los errores como parte del camino, proteger la identidad y confiar en que el trabajo acabará dando frutos. Entre bazokas y tirachinas, Sarabia eligió no renunciar a su forma de competir, aun sabiendo que el margen de error es mínimo.