"¡Está cocinando macarrones!" Un reclutador desvela las anécdotas más absurdas de sus entrevistas de trabajo
Ferrán, un profesional de recursos humanos que comparte consejos laborales en la red social TikTok bajo el usuario @ferran_rrhh, se ha viralizado al revelar algunas de las experiencias más disparatadas que ha encontrado realizando entrevistas de trabajo a distancia. En un vídeo que supera las 16.000 visualizaciones y 1.600 ‘me gusta’ en menos de un día, el reclutador narra tres episodios que califica de “surrealistas”, los cuales ejemplifican todo lo que no debe hacerse en una cita virtual con un posible empleador.
Estas anécdotas ponen de relieve los curiosos desafíos a los que se enfrentan los departamentos de selección en la era del teletrabajo y las videollamadas.
La primera situación, y la que da título a esta publicación, involucró a un candidato que decidió atender la entrevista mientras preparaba su comida. “La primera fue con un chico que estaba cocinando macarrones mientras respondía a mis preguntas, al ver el panorama le pregunté si era un buen momento para seguir con la entrevista”, relata Ferrán. Para sorpresa del reclutador, el aspirante no encontró inconveniente, procediendo con la conversación mientras portaba su delantal.
Otra historia absurda ocurrió en pleno mes de julio, cuando un candidato, a pesar de haber pactado la cita con dos semanas de antelación, se conectó desde la playa, en un entorno lleno de gente y ruido. Tras una sugerencia sutil sobre los problemas de conexión, el joven pidió aplazar la entrevista porque “ahora estaba en la playa con su familia”.
La preparación estratégica, clave para destacar
La tercera anécdota que comparte el experto supera en peculiaridad a las anteriores. Se trató de un candidato de unos 25 años que no estaba solo durante la videollamada. “Tenía al lado a su madre, cada vez que yo le hacía una pregunta, la madre le susurraba lo que tenía que contestar… Fue muy surrealista”, confiesa Ferrán.
Frente a estos comportamientos, Ferrán aboga por una preparación estratégica, no memorística, para sobresalir en un proceso de selección. En primer lugar, recomienda investigar la empresa, conociendo básicamente a qué se dedica y qué podría uno aportar allí. Luego, sugiere revisar la descripción del puesto para señalar dos o tres requisitos clave y preparar ejemplos concretos que demuestren cómo se cumplen con la propia experiencia.
Un tercer paso es ensayar la presentación personal, buscando claridad y concisión más que la perfección. Por último, el reclutador destaca la importancia de llevar preguntas preparadas para el final del encuentro, ya que esto demuestra un interés genuino y ayuda a destacar entre otros candidatos, siempre desde la autenticidad y la claridad sobre lo que uno puede aportar.