La historia de la iglesia más curiosa de España: símbolo de unión con Noruega y arquitectura minimalista
Es muy probable que la gran mayoría no sepan encontrar varios nexos de unión entre dos países tan diferentes como España y Noruega, y es que las dos naciones europeas, además de estar separadas por miles de kilómetros, tienen tanto una cultura como una naturaleza y una geografía diametralmente opuestas. Lo que no muchos saben es que en un pequeño pueblo de la provincia de Burgos se encuentra uno de los principales símbolos que conectan ambos estados.
Por inverosímil que pueda parecer, en la villa burgalesa de Covarrubias se ubica todo un templo vikingo, que no es otro que la célebre Capilla de San Olav. Este peculiar monumento tiene su origen hace apenas unos años, pero para encontrar el motivo de su emplazamiento en la comarca del Arlanza, hay que remontarse casi un milenio atrás. Todo ello no hace más que incrementar la singularidad de este tesoro de Castilla y León que contrasta radicalmente con el entorno que lo rodea.
Así es la singular Capilla de San Olav
La Capilla de San Olav lleva apenas 15 años en pie, pero para encontrar su verdadero germen hay que viajar en el tiempo casi 800 años atrás, en concreto al siglo XIII. En dicha época, la princesa Kristina de Noruega se recorrió todo el continente hasta llegar a la Península Ibérica para poder contraer matrimonio con Felipe de Castilla, el hermano del por entonces rey Alfonso X el Sabio, un enlace de lo más peculiar.
Tras las nupcias, la princesa nórdica anhelaba la construcción de una capilla que honrase a San Olav, el patrón de Noruega, para poder sentirse un poco más cerca de su tierra natal, y aunque su nuevo esposo accedió sin problema y prometió a la alteza escandinava que construiría el templo, nunca pudo llegar a ver cómo se comenzaba a erigir.
La construcción de la capilla de San Olav se paralizó durante ocho siglos, hasta que finalmente, la Fundación Kristina de Noruega (fundada en 1992 para fortalezar los lazos con España y promover actividades culturales), financió el templo, que fue inaugurado en septiembre de 2011. Desde hace 15 años, este peculiar enclave a dos kilómetros del casco urbano de Covarrubias ha llamado la atención de miles de curiosos, que se han acercado a esta joya ‘vikinga’ que casi nadi se espera encontrar en Burgos.
En cuanto a su arquitectura, esta capilla contrasta con los templos románicos medievales que puede haber en poblaciones cercanas, ya que cuenta con una fachada de acero y con un campanario de unos 30 metros de altura que se alza sobre el resto del entorno. Desde luego, se trata de uno de los monumentos más especiales que se pueden visitar tanto en Castilla y León como en España.