La onda expansiva de Epstein marca a Jack Lang, el popular exministro de Cultura francés
La onda expansiva de los archivos de Epstein tiene en Francia un protagonista claro: Jack Lang, exministro socialista de la época Mitterrand y que ostenta en la actualidad el cargo de director del Instituto del mundo árabe en París. La presión sube con el paso de las horas con más peticiones, algunas del propio partido socialista, para que dimita del cargo. Empezando por el propio secretario general del partido, Olivier Faure. Hasta ahora Lang se resiste. "Por qué habría de dimitir. Estoy blanco como la nieve", replicaba Lang a las peticiones de dimisión en una entrevista al canal BFMTV dedicada a su relación con el productor y financiero estadounidense, que se suicidó en 2019 en la cárcel cuando estaba acusado de diversos cargos de pederastia y explotación sexual, después de haber sido ya condenado.
Insistió en que "ni un céntimo" del dinero de Epstein acabó en su "bolsillo" ni en el de su hija Caroline, que el lunes, al contrario que su padre, sí anunció que dimitía como delegada general del Sindicato de la Producción Independiente de cine en Francia porque no quería que este organismo se viera perjudicado por las filtraciones de sus vínculos con el empresario estadounidense. Epstein confundó con la hija de Lang una sociedad offshore.
Sin cargos delictivos
De momento no hay cargos delictivos, pero se van conociendo cada vez más detalles de esa relación que dejan en evidencia al exministro de Cultura francés. Los intercambios entre Lang y Epstein revelan mucha más cercanía de la que afirma el todavía director del Instituto del mundo árabe. En varios correos electrónicos, Lang propone a Jeffrey Epstein salir por París, como el 3 de diciembre de 2012: "El miércoles tengo que ir a ver una representación de West Side Story. Tengo dos entradas. ¿Quieres acompañarme a la primera parte? Podemos tomar un café antes de la representación".
Unas horas más tarde, el estadounidense acepta la invitación. "Sí, sería divertido". Los dos hombres también se prestan favores mutuamente. Así, el 13 de septiembre de 2017, Jack Lang es invitado al cumpleaños del hermano del príncipe Aga Khan. El antiguo ministro de Cultura necesita un coche para acudir al evento, por lo que recurre a Jeffrey Epstein. El presidente del Instituto del Mundo Árabe presenta su solicitud elogiando el altruismo del empresario: "Tu generosidad es infinita. ¿Puedo abusar de ella una vez más?". Son sólo algunos ejemplos de una larga lista de mails que contradicen el tono con el que Lang justifica su ingenuidad.
Sí que asume Lang estar al corriente de que Epstein había puesto cerca de 58.000 dólares en una asociación creada por el entorno de Lang para hacer una película sobre los años en el que estuvo en los gobiernos del presidente François Mitterrand en los años 1980 y 1990. De hecho, admitió que fue él quien pidió al productor y financiero que pusiera dinero para esa película, que está "casi terminada". A su juicio, ni eso ni su "ingenuidad" sobre Epstein justifican su dimisión del Instituto del Mundo Árabe, un organismo oficial francés que busca promocionar la cultura de los países del mundo árabe.
Jack Lang contó que había conocido a Jeffrey Epstein junto a su hija Caroline hace quince años a través de su amigo el director de cine y actor estadounidense Woody Allen, y que no sabía nada de él, aunque lo cierto es que para entonces ya había sido condenado por escándalos sexuales, en concreto por prostitución de menores. Precisó que no considera que Epstein fuera un amigo suyo, y que a diferencia de lo que ha contado su hija, él no hizo ninguna búsqueda para conocer el pasado del financiero.