Perú estancado en Índice de Progreso Social: déficit de viviendas y necesidades básicas se agudizan
El Perú ocupa el puesto 82 en el Índice de Progreso Social Mundial 2025, publicado el último fin de semana por Centrum PUCP. Si bien se subió dos posiciones con respecto al año anterior, la cifra no es alentadora pues se mantienen las principales problemáticas con respecto a vivienda y acceso a necesidades básicas.
Desde el 2018, en el que se ubicó en el puesto 66, nuestro país viene sosteniendo un descenso en este ranking internacional. El estudio que se realiza entre 171 economías mide la capacidad de un país para satisfacer las necesidades humanas básicas, apoyar el bienestar y crear oportunidades para todas las personas.
En el último reporte del 2025, los principales rezagos se concentran en las categorías de necesidades básicas (puesto 101); seguridad (129) y vivienda (95). La situación en este último se ve especialmente afectada debido a la falta de acceso a servicios básicos y condiciones habitacionales adecuadas, especialmente entre los hogares más vulnerables.
Al respecto, Aldo Facho, arquitecto especializado en planificación y diseño urbano, advirtió que la informalidad en la producción de vivienda es un factor clave que profundiza estas brechas, ya que no garantiza estándares mínimos de calidad ni una adecuada provisión de servicios esenciales.
Vivienda y necesidades básicas: el núcleo del rezago social
La situación en la vivienda que evidencia el IPSM va en línea con lo que señaló en el último Encuentro Nacional del Sector Inmobiliario 2025, el ex viceministro de Economía, José Salardi. Indicó que el Perú enfrenta un déficit de vivienda que asciende a 1.9 millones de unidades: 587 mil corresponden a déficit cuantitativo y 1.3 millones a déficit cualitativo (viviendas en condiciones precarias).
Facho agregó que muchas familias que no cuentan con un empleo formal o ingresos estables optan por edificar viviendas de manera informal, las cuales a largo plazo presentan deficiencias, como la falta de acceso a servicios básicos. Como una alternativa viable, recomendó que el Estado implemente incentivos que frenen la producción de vivienda informal y promuevan el acceso a soluciones habitacionales formales y seguras.
Por otro lado, el profesor Ruben Guevara, director general de Centrum PUCP, indica que la vivienda sigue siendo uno de los principales rezagos del progreso social porque su cobertura crece más lentamente que en otros países y no llega de manera equitativa a todo el territorio nacional.
A ello se suma un problema estructural de infraestructura social. “Si bien los programas no son deficientes en sí mismos, se concentran en zonas con mayor provisión de servicios y presencia de proveedores privados, dejando fuera amplias regiones del país, especialmente en la sierra y la selva”, sostuvo el especialista.
Ante esto, Guevara afirma que estas cifras evidencian limitaciones estructurales en el acceso a condiciones habitacionales adecuadas y servicios básicos. Asimismo, indica que el progreso económico debe ir de la mano del desarrollo social. “Ahí tenemos un pliegue que el gobierno debe priorizar en la agenda”, señaló.
Educación y oportunidades: brechas que refuerzan el estancamiento
En Fundamentos del Bienestar, el Perú se sitúa en el puesto 71, con un desempeño intermedio pero con desafíos estructurales, especialmente en educación básica, donde ocupa el puesto 100. Esta brecha limita el desarrollo del capital humano y condiciona la productividad futura del país.
En la dimensión de Oportunidad, el Perú alcanza el puesto 75, con bajos resultados en libertad de elección (109), derechos y voz ciudadana (92) e inclusión (90), aunque presenta un mejor desempeño relativo en acceso a educación superior (56).
La economía crece, no el bienestar del peruano
La brecha habitacional se consolida como uno de los principales límites del progreso social en el Perú. Pese a mantener posiciones favorables en indicadores económicos —como el tamaño del PBI, las exportaciones y el Índice de Libertad Económica—, el país sigue enfrentando una marcada dicotomía: el crecimiento económico no se ha traducido en mejoras sostenidas en vivienda, servicios básicos ni calidad de vida.
Este preocupante escenario evidencia la urgencia de repensar los modelos de desarrollo y fortalecer las políticas públicas orientadas a la equidad, la resiliencia social y la sostenibilidad, en un contexto internacional cada vez más complejo.
Chile lidera el progreso social en la región
Por otro lado, Chile se mantiene como líder regional al ubicarse en el puesto 36, seguido por Uruguay (37) y Costa Rica (39), países reconocidos por sus políticas sociales y por contar con sistemas sólidos de educación, salud y previsión social, comparables a los de algunas naciones europeas.