Aumenta a 11 la cifra de policías asesinados por pandillas en Guatemala tras negación de negociar cambio de prisión para cabecillas
La cifra de policías asesinados por pandillas en Guatemala aumentó a 11 luego de que un oficial que se encontraba gravemente herido, a raíz de la ofensiva armada lanzada por la pandilla Barrio 18, muriera este sábado 31 de enero de 2026.
La víctima, identificada como Sergio Iván García Hernández, perdió la vida en el Hospital del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. El agente de la Policía Nacional Civil permanecía desde el domingo 18 de enero en cuidados intensivos tras recibir un disparo.
Aumenta a 11 la cifra de policías asesinados por pandillas en Guatemala
El reporte oficial precisaba que los agentes García Hernández y Luis Alexander Zetino Pérez, quien murió en el lugar del ataque, fueron emboscados por hombres armados. Ambos policías estaban prestando servicio en el municipio de Villa Nueva.
De acuerdo con las autoridades guatemaltecas, los ataques de las pandillas, como Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), forman parte de una escalada de represalias por la recuperación estatal de tres cárceles. En estos establecimientos penitenciarios se registraron motines el 17 de enero y, al día siguiente, se reportó el deceso de 10 agentes.
Desde el Ministerio de Gobernación de Guatemala lamentaron en sendos comunicados la "pérdida irreparable" del agente caído en "cumplimiento de su deber". Además, la cúpula policial reiteró este sábado que no cederá frente a los embates de las estructuras criminales.
Bernardo Arévalo decreta estado de sitio tras asesinato de policías
Nueva medida. El presidente de Guatemala, César Bernardo Arévalo de León, tomó la decisión de decretar el estado de sitio por 30 días para "garantizar la protección y la seguridad de los ciudadanos". La iniciativa permitirá suspender garantías constitucionales para combatir a las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), consideradas terroristas por Estados Unidos y acusadas de sicariato, extorsión y tráfico de drogas. En cadena nacional, el presidente Bernardo Arévalo anunció que la Policía guatemalteca logró retomar el control de tres cárceles en las que los pandilleros mantenían retenidas a 46 personas desde el sábado 17 de enero de 2026. Los delincuentes exigían que se trasladara a los líderes de los grupos criminales a penales con menores medidas de seguridad.
"Se ha logrado restablecer el control total del Estado sobre las tres cárceles donde se habían amotinado los criminales. Están de rodillas ante un Estado fuerte que cumple y hace cumplir la ley", declaró el mandatario. El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, sostuvo que los ocho policías asesinados fueron atacados "cobardamente" por "terroristas".
En ese contexto, la Embajada de Estados Unidos en Guatemala exigió a su personal que se resguarde y evite las multitudes. Incluso, tras el atentado, el Gobierno suspendió las clases.