Salvaguardando identidades y entornos naturales
Cada criatura es única y distintiva, ya no sólo por sus rasgos, también por nuestros propios pensamientos, que han de moverse libres de imposiciones; pues todo lo que convenimos, quizás sea el resultado de lo que hemos reflexionado, sustentado todo ello, en nuestras corrientes y sostenido por nuestros juicios.