Un obrero tropieza con una bolsa llena de dinero que podría resolver el mayor atraco de la historia noruega
Lo que empezó como una jornada laboral rutinaria terminó convirtiéndose en un hallazgo que ha sacudido a toda una comunidad. Un obrero que trabajaba en Sandnes, al suroeste de Noruega, encontró una bolsa negra repleta de dinero enterrada a apenas medio metro de profundidad.
El descubrimiento ha desatado una oleada de especulaciones y ha reabierto viejas heridas: ¿podría tratarse del botín perdido del atraco a Nokas, el mayor robo jamás cometido en el país?
La policía investiga el origen de más de dos millones de coronas mientras descarta, por ahora, que pertenezcan al histórico robo de Nokas
La policía acordonó la zona de inmediato y se hizo cargo del dinero, que estaba distribuido en varias bolsas de la compra dentro de un gran saco negro. “Debemos manipular los billetes con extremo cuidado. Podrían ser cientos de miles… o varios millones de coronas”, explicó el portavoz policial Victor Fenne‑Jensen, sin descartar ninguna hipótesis.
El hallazgo reavivó de inmediato el recuerdo del atraco de 2004 a la empresa Nokas, cuando un comando armado se llevó 57,4 millones de coronas tras un asalto de once minutos que dejó un policía muerto. El cerebro de aquella operación, David Toska, cumple condena desde hace años, pero gran parte del dinero nunca apareció.
Las autoridades, sin embargo, pidieron prudencia. Aunque los billetes encontrados coinciden en parte con los que circulaban en 2004, los análisis forenses revelaron que una parte del dinero es reciente, lo que complica la teoría del famoso atraco. “No podemos vincularlo con Nokas por ahora”, señaló la abogada policial Isa Linn Ravndal, que confirmó que la investigación sigue abierta.
La policía ha recibido entre cinco y diez pistas desde que el caso salió a la luz y estudia cómo gestionar la incautación. Una de las opciones sobre la mesa es reconocer al trabajador que encontró la bolsa, cuyo contenido supera los 2 millones de coronas (unos 171.000 euros).
Mientras tanto, el misterio crece. ¿Se trata de dinero procedente del crimen organizado? ¿De un escondite improvisado? ¿O de un botín que alguien nunca llegó a recuperar? Las autoridades no descartan ningún escenario.
Lo único seguro es que un simple tropiezo ha reactivado uno de los enigmas criminales más célebres de Noruega.