Albares niega que el Gobierno haya prohibido a los españoles liberados en Venezuela que hablen con los medios de comunicación
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha negado esta mañana que el Gobierno de España prohibido a los nueve españoles excarcelados en Venezuela que hablen con los medios de comunicación tras su puesta en libertad.
"Todo lo contrario", ha espetado el ministro durante su entrevista en el programa 'La Mirada Crítica', de Telecinco. "Les dije que si la prensa les contactaba para que hablasen, no pasaba nada si querían hacerlo. Pero les pedí que si decidían no hacerlo, que aclarasen que no era por prohibición del Gobierno español", ha aclarado.
Por este motivo, el titular de la diplomacia española ha califiado de "bulo" y "tajantemente falso" que "se estén dando estas noticias falsas" sobre que el Ejecutivo les haya prohibido hablar con la prensa.
Asimismo, Albares ha animado a la presidenta encargada para la transición democrática en Venezuela, Delcy Rodríguez, a que vaya "hasta el final" en este proceso de liberación de presos políticos.
"Espero que se den más pasos y que todos los presos políticos salgan en libertad", ha remarcado. No obstante, ha aclarado que, por el momento, el Gobierno "no tiene noticias" de que "próximamente" se vayan a producir más liberaciones de este tipo.
Exteriores no baraja evacuar la Embajada en Irán
En relación con la situación en Irán, el ministro de Exteriores ha anunciado que, por el momento, su departamento no contempla evacuar al personal diplomático de Irán, ni cerrar la Embajada. Por ello, ha hecho un llamamiento a la colonia española en el país -cifrada en 147 personas- a que acudan a los servicios consulares siempre que lo necesiten.
Por su parte, Albares ha "exigido" a las autoridades iraníes que "respeten la libertad de manifestación y de expresión de todos", al tiempo que "csen las detenciones arbitrarias" y que vuelvan las comunicaciones con el exterior, especialmente Internet.
Sin embargo, la exigencia más vehemente ha sido la petición de que "no se produzca ninguna ejecución más", pues la pena de muerte "es una línea roja para España".