"Luger", la ópera prima de Bruno Martín, llega a los cines tras un exitoso recorrido por festivales
El cine español suma este mes un nuevo título al panorama del thriller contemporáneo con el estreno de «Luger», la esperada ópera prima de Bruno Martín, que llegará a las salas el próximo 17 de enero tras un destacado recorrido por festivales nacionales e internacionales. La película, presentada en España en el Festival de Sitges 2025, se ha consolidado como uno de los thrillers de acción más comentados de la temporada gracias a su combinación de violencia seca, humor negro y una mirada muy reconocible sobre la España de los márgenes.
Protagonizada por David Sainz y Mario Mayo, «Luger» se articula como una buddy movie de ritmo frenético que sigue la jornada infernal de dos buscavidas atrapados en una espiral de decisiones equivocadas. El filme ha cosechado una notable acogida en el circuito de cine fantástico y de género, donde ha sido premiado y nominado en diversos certámenes, entre ellos el Festival Européen du Film Fantastique de Strasbourg, el Fantastic Fest de Austin o el propio Sitges, consolidando a Martín como una de las nuevas voces a seguir dentro del cine de acción español.
Rodada íntegramente en Madrid, la historia se ambienta en el ficticio polígono industrial Santos 117, un escenario áspero y reconocible que sirve de telón de fondo a una narración concentrada en tiempo real. Rafa y Toni, interpretados por Sainz y Mayo, trabajan para Ángela, una abogada de moral flexible encarnada por Ana Turpin, que les encarga recuperar un coche robado. Lo que parece un trabajo rutinario se complica cuando descubren en el maletero una caja fuerte que contiene una reliquia de la Segunda Guerra Mundial: una Luger P08, un objeto tan codiciado como peligroso que atrae a personajes dispuestos a todo.
A partir de ese hallazgo, la película se adentra en un descenso a los bajos fondos donde se cruzan delincuentes de poca monta, acuerdos imposibles y una violencia que no concede respiro. El guion, firmado por Bruno Martín y Santiago Taboada, construye un relato seco y directo que se apoya tanto en el diálogo como en la acción física, evitando la épica para centrarse en personajes atrapados por su pasado y por decisiones que no siempre pueden deshacerse.
Una estética que remite a la cultura industrial de los ochenta y noventa
En el plano visual, «Luger» propone una estética que remite de forma explícita a la cultura industrial de los años ochenta y noventa, con referencias tanto al cine de género —de Walter Hill a Antoine Fuqua— como al imaginario de los videojuegos clásicos de lucha urbana. Naves industriales, carreteras secundarias y bares de menú del día conforman un paisaje reconocible que refuerza el tono de realismo sucio del relato y sitúa la acción en una España trabajadora, lejos de los grandes focos.
Para Bruno Martín, la película funciona también como una reflexión sobre conceptos como la lealtad, el perdón y las segundas oportunidades, temas que atraviesan el recorrido de los protagonistas sin caer en discursos explícitos. “Es un callejón sin salida”, ha señalado el director en distintas presentaciones, “pero también una historia sobre lo que estamos dispuestos a hacer para seguir adelante”.
Tras su estreno en Madrid el 17 de enero, «Luger» iniciará un recorrido por salas de distintas ciudades españolas en las próximas semanas, con paradas previstas en Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Toledo, Granada o Cádiz, entre otras. La distribución en salas comerciales llega respaldada por la buena acogida crítica y por un palmarés que, sin ser el centro del discurso, ha contribuido a situar la película en el radar del público aficionado al cine de género.
Con «Luger», Bruno Martín se estrena en el largometraje apostando por un cine de acción reconocible, físico y sin concesiones, que dialoga con referentes internacionales pero mantiene un fuerte anclaje local. Una propuesta que confirma el buen momento del thriller español y que invita al espectador a adentrarse en un viaje tan violento como irónico por los márgenes urbanos.