Xabi Alonso se encuentra con una baja en el último entrenamiento antes de la final de la Supercopa contra el Barcelona
El Real Madrid completó en Yeda su último entrenamiento antes de la final de la Supercopa con la sensación de estar, una vez más, pendiente de la enfermería. La sesión sirvió para despejar algunas incógnitas y para confirmar otras preocupaciones en una víspera marcada por la fragilidad defensiva y por el regreso progresivo de piezas clave. A un día del Clásico, el equipo de Xabi Alonso sigue preparando el partido más exigente del calendario con la calculadora médica en la mano.
Mbappé, la buena noticia
La principal noticia llegó con Kylian Mbappé, que entrenó con el grupo tras aterrizar en Arabia Saudí la noche del viernes. El francés no había viajado con el resto de la expedición el martes debido al esguince en la rodilla izquierda que le ha tenido fuera de los últimos compromisos, pero su evolución le permite estar disponible para la final salvo contratiempo. Fue, además, su primer entrenamiento con el equipo desde el pasado 30 de diciembre, una referencia temporal que explica tanto la prudencia como la expectación con la que se sigue su caso.
El protagonismo que pueda tener Mbappé en el partido sigue abierto. El cuerpo técnico quiere evaluar sensaciones y ritmos, consciente de que el jugador llega justo de carga competitiva. La decisión final se tomará en función de cómo responda la rodilla y de las necesidades del partido, con la posibilidad de verle de inicio o como recurso desde el banquillo. En cualquier caso, su presencia en la dinámica del grupo supone un alivio para un equipo que ha tenido que convivir con demasiadas ausencias en las últimas semanas..
Una defensa frágil
En el polo opuesto aparece la situación de Antonio Rüdiger, que no se entrenó sobre el césped por las molestias que arrastra en la rodilla izquierda. El central alemán ya llegó tocado al derbi del jueves y, aun así, forzó para jugar 69 minutos, un esfuerzo que dejó huella. Su evolución marcará si puede ser de la partida frente al Barcelona, aunque no está descartado y el club mantiene un prudente optimismo.
Si Rüdiger recibe el alta competitiva, formaría pareja en el eje de la zaga con Raúl Asencio, que también terminó el derbi con problemas físicos tras abandonar el campo en el mismo minuto 69. El joven central se perfila como una pieza importante en un contexto de emergencia defensiva.
Una de las notas positivas del entrenamiento fue la presencia de Rodrygo Goes, que trabajó con normalidad pese a acabar tocado el partido contra el Atlético de Madrid. El brasileño arrastraba molestias en la parte baja de la pierna derecha, pero su respuesta fue buena y estará disponible para el Clásico. En un equipo necesitado de desequilibrio y gol, la confirmación de Rodrygo adquiere un peso específico, más aún teniendo en cuenta su reciente rendimiento.
Ferland Mendy, que había tenido minutos en semifinales, no pudo completar la sesión, y Trent Alexander-Arnold tampoco se entrenó. Dos ausencias que reducen aún más las alternativas en una línea defensiva ya castigada por las lesiones y que obligan al técnico a replantear escenarios con poco margen de maniobra.
La opción Dani Carvajal
Ahí aparece la figura de Dani Carvajal, que compareció ante los medios y podría estar disponible. La acumulación de minutos y la falta de rotación han sido una constante en las últimas semanas, y el Clásico exige una respuesta física y mental al límite.
Xabi Alonso no ocultó su preocupación al analizar la situación tras el entrenamiento. “Tanto Asencio como Rüdiger y Huijsen están mejor. Hoy por la tarde entrenaremos y tendremos las últimas valoraciones para poder decidir. Es una zona en la que estamos sufriendo más inestabilidad a la hora de poder contar con más jugadores disponibles y eso estresa más a los jugadores porque tienen que jugar más y hacer un esfuerzo extra. Tenemos que convivir con ello. Mañana tenemos la oportunidad de jugar la final y estoy seguro de que muchas veces la motivación de la oportunidad que tenemos hace que disminuyan las molestias que pueda haber. La energía va a ser buena”, dijo el entrenador