Jude Bellingham, sobre Vinicius (y sobre él): "Los goles no dicen la verdad"
Contra el Atlético de Madrid, Jude Bellingham fue titular después de estar lesionado y su peso en el partido fue nulo. No se entendió mucho esa decisión de Xabi Alonso, porque el futbolista no parecía recuperado y fue suplente el encuentro siguiente. Pero Xabi no da excesivas explicaciones públicas, así que habrá que suponer que lo que quería es que el inglés entrase cuanto antes en los planes del equipo. Con él, nada más llegar, el entrenador vasco perdió parte de la precaución (que tan mal le está haciendo) y aseguró, con rotundidad, que iba a ser centrocampista. Lo tenía claro. Con Mbappé necesitaba sí o sí que el Bellingham goleador del primer año, fuese, en su tercero, otro futbolista. Con un delantero, pero sin un creador, su papel debía ser diferente: contra el Betis fue el futbolista del partido que más pases dio.
Un nuevo Bellingham
Ese punto de partida explica muchas cosas del momento actual de Bellingham en el Real Madrid. El club y el entrenador buscan al centrocampista total, no al llegador compulsivo que resolvía partidos. Buscan al jugador liberado de su problema de hombro, más suelto en el contacto, capaz de sostener partidos desde la base y no solo desde el área rival. «Ha sido un cambio de posición fácil», aseguró ayer el futbolista. «En mi primera temporada aquí no había un delantero natural, viví muy cerca del área rival y marqué bastantes goles. Pero después de la llegada de Mbappé tenemos un delantero nato que marca 40 o 50 goles por temporada. Ya no es necesario que esté tan adelantado», dice.
Su primera temporada fue excepcional, en números y en impacto. Llegó para ser importante y terminó siendo decisivo. Goles, presencia y liderazgo inesperado. Todo parecía fluir de manera natural. La segunda, en cambio, fue gris, como el resto del equipo y muy por debajo de lo esperado. Y esta tercera no termina de ser constante. Hay partidos en los que su influencia es evidente y otros en los que pasa desapercibido, como ocurrió en el derbi ante el Atlético de Madrid. Y sin embargo, con cinco goles, es el segundo goleador del equipo.
Menos goles
Xabi Alonso insiste en que sea centrocampista y eso implica aceptar otras métricas para evaluarlo. «Cada temporada voy a aportar mis goles porque tengo esa llegada. Anoté 15 jugando más atrás, que no está nada mal. Esta temporada llevo ya algunos y estoy jugando más retrasado e influyo más en la jugada. Es un rol distinto, pero los goles nunca han sido lo más importante para mí. Puedo hacer un poco de todo donde estoy jugando ahora», insistía ayer Jude y cuando le preguntaron por Vinicius dijo una frase, con la que también podía estar hablando de sí mismo: «Los goles no cuentan toda la verdad, hay asistencias y jugadas importantes».
El problema es que el Real Madrid necesita certezas y Bellingham todavía no ha logrado ofrecerlas del todo. Ha dejado de ser el goleador que era, pero tampoco es el futbolista que, con Camavinga y Tchouaméni de guardaespaldas, marca el ritmo del equipo. «La conexión con el centro del campo es fundamental y son los que más participan en todo», decía Xabi.