El arte de la deformación corporal
Considerada a día de hoy como una de las escritoras en lengua francesa más destacadas en el panorama literario internacional, Amélie Nothomb (Etterbeek, Bélgica, 1967) es dueña de un estilo muy particular en el que lo autobiográfico se dispara hacia lo ficcional por caminos muy imaginativos, tanto en lo que concierne a la forma como al fondo. Un ejemplo de ello es la novela epistolar «Una forma de vida», que Isabelle Stoffel y Juan Ceacero han adaptado al teatro en un montaje dirigido por el segundo, e interpretado por ambos, que se estrenará mañana en el Teatro de La Abadía, en Madrid. La obra, que puede encuadrarse en el género de la autoficción, cuenta la extraña relación por correspondencia que se establece entre una escritora, la propia Nothomb, y un soldado estadounidense movilizado en la guerra de Irak que ha leído todos sus libros.
La compulsión de la autora por responder a cada lector encuentra una analogía en la que sufre el soldado Melvin Mapple, un tipo que cada día, como respuesta al horror de la guerra, devora ingentes cantidades de comida y ha aumentado su peso 100 kilos desde que llegó a Bagdad. «Un tema, a priori ya muy importante, es el del encuentro con un otro que es muy distinto a uno mismo –explica Ceacero–. Otro tema es el de la obesidad, el de la adicción que tiene Melvin con la comida; este está muy desarrollado en la pieza, pero en realidad funciona como una figura, como algo simbólico. Y nosotros hemos querido trasladar esa figura a la escena. La obesidad es una metáfora de lo inabarcable, de la extensión, de la necesidad de ocupar un espacio. El hombre se siente tan insignificante que lo que hace es expandirse y expandirse; hasta tal punto de que concibe su propia gordura como una creación artística. Este es otro de los grandes temas de la obra. Él le dice a ella: ‘‘Usted me va a entender porque usted tiene una obra, y yo también tengo una obra, que es mi propio cuerpo’’». Esta premisa abre las puertas en el libro y en la función a una reflexión en torno a qué es el arte y en qué ámbitos puede residir la creación artística. «Esa idea –apunta el director– nos lleva a un universo muy perturbador y muy de la autora, y que está ahora de moda, que es el ‘‘body horror’’ (subgénero de terror basado en la deformación o la mutación extremas del cuerpo humano)».
Pero también hay algo formal en la novela que interesa sobremanera a Ceacero y que tiene mucho que ver con el trabajo que ha venido desarrollando en su Compañía Exlímite: las fronteras entre realidad y ficción. Exlímite: las fronteras entre la realidad y la ficción. «Lo alucinante de esta autora es cómo se mueve entre esos dos mundos con una porosidad muy grande. Hasta el punto de que tú puedes llegar a pensar que esta mujer realmente ha recibido esa correspondencia de un soldado; sin embargo, toda la novela es ficción. Ella te lleva a lugares un poco limítrofes, y yo creo que ahí está la gracia de su escritura, y también de nuestra propuesta teatral».