El surrealista motivo por el que tuvo que cancelarse momentáneamente el Campeonato Mundial de Dardos
El Alexandra Palace de Londres ha vivido una de las interrupciones más insólitas que se recuerdan en el Campeonato Mundial de Dardos: una simple avispa obligó a detener la final durante unos segundos, justo cuando el joven prodigio Luke Littler, de 18 años, se preparaba para lanzar.
La inesperada intrusa volvió a aparecer en la final tras varios días sin incidentes en el “Ally Pally”
Littler, que terminó imponiéndose por 7-1 a Gian van Veen y conquistando así el segundo título mundial de su carrera, tuvo que frenar su segundo lanzamiento en pleno set cuando el insecto apareció sobre el escenario y se dirigió directamente hacia él. El público contuvo la respiración mientras el jugador se agachaba, esquivaba y retrocedía entre risas nerviosas para evitar a la inesperada intrusa.
La escena no era nueva. Durante la primera semana del torneo, varios partidos ya habían sufrido interrupciones por la presencia de avispas en el recinto, aunque en los últimos días el problema parecía resuelto. Hasta que, en la final, una de ellas decidió volver a ser protagonista.
Tras una breve pausa, el juego se reanudó sin incidentes y Littler terminó levantando el trofeo. Con el título llegó también un premio de un millón de libras, que consolida al británico como número uno del mundo y como una de las figuras más mediáticas del circuito.
Al terminar el encuentro, Littler no dudó en bromear sobre el episodio: “Lo digo todos los años: alguien tiene que poner una avispa aquí. No salen de la nada, no hay ninguna posibilidad”, comentó entre risas, alimentando la teoría de que las avispas del “Ally Pally” ya forman parte del folclore del torneo.