El Gobierno retiene en el Congreso medio centenar de proyectos de ley para tramitarlos cuando reúna apoyos
El Ejecutivo arranca el nuevo año con grandes obstáculos para sacar adelante nuevas iniciativas legislativas, ya que la ruptura con Junts y el alejamiento de Podemos del Gobierno de coalición formado por PSOE y Sumar hacen imposible la aritmética parlamentaria.
En este sentido, este bloqueo -acusado en los últimos meses- ha provocado ya que el Congreso de los Diputados haya paralizado la tramitación de cerca de medio centenar de leyes, que permanecen congelados a la espera de que el Ejecutivo de Sánchez recabe los apoyos necesarios para conseguir convalidarlos.
Entre los textos encallados desde hace casi dos años figuran la ley de familias o la de universalidad del Sistema Nacional de Salud, cuyos plazos para presentar enmiendas se han ido prorrogando semana tras semana desde su llegada a la Cámara Baja en el primer semestre de 2024. A ello se añade una veintena de iniciativas procedentes de decretos ley que, aunque fueron convalidados y entraron en vigor, el Gobierno accedió a tramitar posteriormente como proyectos de ley a petición de sus socios.
También permanecen paralizadas diversas proposiciones de ley impulsadas por el PSOE, en solitario o junto a sus aliados, que han quedado en suspenso por la falta de apoyos suficientes, como la anunciada reforma de la ley mordaza o la propuesta para reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante.
Otras normas que permanecen en la recámara
Otras normativas que permanecen a la espera de que el Gobierno recabe los apoyos necesarios son la reforma de la ley de enjuiciamiento civil, que establecería cómo determinar la edad de los migrantes, o el proyecto de ley de industria. A ellas se le suma la normativa que dificultará el acceso de los menores al alcohol o la reforma del sistema de atención a la dependencia.
No obstante, la Ley por excelencia que el Ejecutivo pretende aprobar -y que cada vez parece más difícil- es el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2026, unas cuentas públicas que llevan prorrogadas desde 2023.
Sin embargo, el Gobierno de Sánchez sí podría sacar adelante -con el apoyo de Junts- la proposición de ley de modificación del Código Penal en materia de multirreincidencia en los delitos de hurto y estafa, tradicionalmente demandada por los de Carles Puigdemont e incluida en el acuerdo de investidura de Sánchez. Así como también podría salvarse del bloqueo el proyecto de la ley de cine o el de impulso a la economía social.
Sánchez pretende gobernar sin el apoyo del Congreso
Pese a que el escenario sea complicado, y conscientes de ello en el Ejecutivo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, parece estar dispuesto a continuar 'gobernando' sin el apoyo del Parlamento.
Al menos así lo han reiterado en varias ocasiones miembros del Consejo de Ministros, especialmente la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, quien argumentó que quedan muchos desafíos y "hay mucho que se puede hacer" sin la necesidad de aprobar leyes en el Congreso. Unas declaraciones que han desatado la polémica, especialmente en un momento político marcado por las sucesivas elecciones autonómicas, al tiempo que crecen las dudas sobre si Sánchez será capaz de agotar la legislatura hasta 2027.
Pese a ello, hasta el momento el Gobierno ha conseguido sacar adelante un total de 52 leyes aprobadas: 27 leyes y 25 decretos ley convalidados en los dos primeros años de legislatura, entre las que destacan los decretos-ley convalidados de ayudas a las víctimas de la DANA y el volcán de La Palma, o el de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza o el denominado "Verano Joven".