El abogado Xavi Abat asegura a los hosteleros que pueden demandar a los clientes que reserven una mesa y no aparezcan
El abogado Xavi Abat ha abordado en sus redes sociales un problema recurrente en el sector hostelero español: las reservas fantasma; en uno de sus últimos vídeos divulgativos, el letrado respondió a las dudas de unos hosteleros que habían sufrido la no presentación de una mesa reservada para 16 comensales, a quienes no habían pedido señal alguna.
Abat fue categórico al afirmar que los establecimientos no solo pueden reclamar, sino que tienen derecho a demandar a esos clientes. "No es un delito no presentarse, pero sí un ilícito civil", explicó el experto, detallando que esta figura jurídica se produce cuando la acción u omisión de una persona causa un daño o incumple una obligación preexistente.
Según la argumentación del abogado, al realizar una reserva se establece un compromiso tácito. Cuando el cliente no se presenta sin cancelar, incurre en un incumplimiento que genera dos tipos de perjuicios económicos para el negocio.
Por un lado, el daño emergente, que son los gastos directos asumidos y que se pierden (como los productos perecederos preparados para ese servicio), por otro, el lucro cesante, que es la ganancia que el restaurante dejó de obtener al haber rechazado otras posibles reservas para mantener una mesa que finalmente quedó vacía.
La recomendación clave: solicitar una señal o establecer penalizaciones
Frente a esta situación, Xavi Abat ofrece a los hosteleros una solución preventiva clara; establecer siempre el pago de una señal no reembolsable para confirmar la reserva. "¿Verdad que cuando reservas un hotel, pagas? ¿Cuándo reservas un avión, pagas? Pues cuando reserven en tu restaurante puedes exigir que paguen", sentenció el letrado en su intervención.
No obstante, el abogado subraya que, incluso sin una señal previa, los hosteleros afectados tienen herramientas legales para reclamar, la mayoría de las vías pasan por cuantificar el perjuicio económico sufrido (el coste de los productos preparados y la ganancia perdida por no tener la mesa ocupada) y presentar una demanda de indemnización por daños y perjuicios.
El requisito fundamental, en caso de optar por solicitar una señal, es informar al cliente de forma clara y previa sobre las condiciones, el importe y el tratamiento de ese dinero. La claridad en la comunicación, concluye Abat, es la base para evitar conflictos y proteger la viabilidad de un negocio que opera con márgenes ajustados y una alta dependencia de la ocupación.