¿Qué santo se celebra hoy, jueves 1 de junio? Todo lo que debes saber del santoral de hoy
El santoral cristiano es el listado de santos y beatos que
son honrados por los fieles en una fecha concreta. Estas efemérides se
mantienen y se celebran, para que los católicos de todo el mundo mantengan el
recuerdo de su sacrificio y para que su vida de rectitud sirva como referencia
y guía moral para todos ellos. Dada la extensísima historia de la Iglesia
Católica, es normal que haya más de una onomástica el mismo día.
Hoy, día 1 de junio, la onomástica principal es la de San
Justino. Aunque hay otros santos y beatos que también celebramos hoy, entre los
que destacamos a San
Almaquio, San Claro,
San Eugendo, San Frodoberto, San Fulgencio, San
Guillermo abad de San Beningno de Dijon, San José María
Tomasi, San
Odilón de Cluny, San Vicente
María Strambi, Santa
Zdislava, beato Hugolino
anacoreta, Beato
Juan Lego, Beato Mariano
Konopinski, beato
Segismundo Gorazdowski y el beato Valentín
Paquay.
¿Quién fue San Justino?
Justino nació en torno al año 100 o 105 dC. en el seno de una familia pagana de origen griego que residía en Samaria. Sus padres se encargaron de que el joven Justino tuviera una formación completa que por aquellos años se construía en torno a las enseñanzas de los filósofos griegos. No se conoce con exactitud el año de su bautismo… lo que sí que se sabe es que fue bastante tarde.
En Diálogo con el judío Tifón, San Justino explicó cuáles
eran las razones que le empujaron a su conversión. Cuenta que un día, mientras
paseaba a orillas del mar, un anciano se le acercó y le proclamó las enseñanzas
del Nuevo Testamento: "se encendió en mi alma un fuego súbito y quedé
presa del amor hacia los profetas, hacia estos amigos del Cristo... y encontré
que esta filosofía era la única segura y útil".
Después de haber buscado las respuestas que planteaba su
espíritu en las diferentes escuelas filosóficas, como el estoicismo y, sobre
todo, el platonismo, finalmente consiguió encontrarlas en las historias de
aquellos cristianos que no renegaron de su fe… incluso cuando se enfrentaban al
martirio. Cuando residía en Roma, San Justino abrió una escuela en su propia
casa. Algo francamente peligroso en aquella época de intensa persecución
religiosa.
Hacia el año 150 dC. escribió dos apologías del
cristianismo, donde planteó, por un lado, su defensa del cristianismo frente al
acoso de las autoridades romanas y, por otro lado, su defensa del cristianismo
frente a las acusaciones de paganismo y de enemistad hacia el Estado. Al
hacerse popular su Apología dirigida a Antonio Pío fue conducido ante el
prefecto Rústico, quien lo condenó a la pena capital en el año 165 dC.