Mis dos primos me violaron (tercera parte)
Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
«La violencia sexual infantil en la familia es más común de lo ustedes se imaginan, de hecho, 8 de cada 10 violaciones pertenecen a personas cercanas y/o entornos familiares, lo que nos lleva a reevaluar la confianza depositada en terceros para el cuidado de nuestros infantes y adolescentes».
En nuestros dos artículos anteriores, narramos la historia de una violación que terminó destruyendo la vida de tres de sus víctimas, mientras los agresores salieron ilesos; también hablábamos sobre la mala costumbre de algunas personas, cuyo primer contacto con menores desconocidos es de forma física, tocándolos.
Hoy estaremos dándoles las claves para identificar un niño, niña o adolescente que ha sufrido abuso sexual, recordando que estos no son métodos infalibles, sin embargo, nos ayudan a activar nuestro modo alerta.
Signos de abuso sexual:
1. Lesiones y moretones en el cuerpo, zona genital enrojecida; la víctima se queja del dolor en sus partes íntimas o aprieta sus piernas, creando dificultad para limpiarle.
2. Sangre de forma habitual en el pañal, pantis o calzoncillos.
3. El infante, de buenas a primeras empieza a orinarse en la cama, a tener trastornos del sueño o en su alimentación.
4. La persona abusada muestra retroceso en el desarrollo cognitivo; presenta retraso en el lenguaje, dificultad para memorizar y tiene déficit de atención.
5. Una víctima de violencia sexual suele distorsionar la realidad en la que vive, muchas veces creando mundos paralelos.
6. La víctima tiende a mentir y se inventa historias, sobre todo, cuando se le pregunta sobre las lesiones en su cuerpo.
7. El niño o niña se vuelve conflictivo/a, especialmente en el entorno escolar, también empieza a mostrar un descenso en su rendimiento estudiantil.
8. Muchas veces la víctima se resiste a ir al lugar en el que ha sido abusado/a o muestra un gran rechazo hacia su agresor.
9. Si la persona es extrovertida, de un momento a otro se vuelve tímida y casi inexistente en lugares públicos.
10. Las víctimas de abuso sexual muestran cambios en su personalidad, muchas veces identificándose con el sexo opuesto, objeto, animal o cosa.
11. El niño o niña que ha sufrido abuso, solo quiere permanecer con la persona que le representa su «lugar seguro», por lo tanto, se irrita con facilidad.
12. Los infantes que han sufrido violencia sexual, cambian su dinámica de juego; evidenciándolo en la forma de jugar, mostrando un comportamiento sexual explicito. En el caso de las niñas, lo muestran con sus muñecas y peluches, y en caso de los niños, tocando sus compañeritas, jugando a mamá y papá, etc. Básicamente, repiten lo que han visto o vivido.
Si su hija o hijo muestra uno o varios de estos comportamientos, le recomendamos indagar de forma inteligente y buscar ayuda profesional.
En caso de tener contacto con alguien que ha sufrido violencia sexual, usted debe hacer lo siguiente:
1.Mantenga la calma.
2.Llame al 911, a la Línea Vida al 809-200-1202 o al *212 o si está dentro de sus posibilidades, vaya a la fiscalía más cercana para que usted y la víctima reciban atención primaria y protección.
3.Si el abuso sexual se dio en el momento y el primer contacto de la víctima es con usted, no la bañe, no cambie su ropa, tampoco la peine y ni lave sus manos, pues en su cuerpo o vestimenta podría haber material genético del agresor.
4.Solo informe a las autoridades sobre lo sucedido y si tiene algún abogado, escríbale, para que quede constancia de su papel en esta situación, porque es muy probable que usted quede detenido/a para fines de investigación.
Y si usted es la víctima de violencia sexual, aplique las instrucciones 2 y 3. El Estado Dominicano está llamado a guardar su integridad y seguridad. Hay una Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU, organización de la cual República Dominicana es miembro, que garantiza que ante estos casos usted debe tener trato digno, acceso a la justicia, reparación y protección de su integridad física y mental. Recordando que sus acciones deben ser inmediatas para la prevención de ETS, embarazos no deseados, peligros de fuga del agresor y protección de la víctima.
Recuerde que la mayoría de las personas que han cometido actos de violencia sexual no han tenido ningún antecedente de esta, por lo tanto, cualquiera puede ser un abusador.
Siempre que usted tenga la oportunidad: proteja y defienda sus hijos, no importa la edad que tengan. Lastimosamente, el mundo está muy corrompido, por lo tanto, hay que prepararlos para enfrentar los retos que se avecinan.
Hay una frase que dice: «donde mis ojos no están, mis hijos tampoco», ¡aplíquela! Aunque le llamen loco/a. No se descuide ni un instante, que 5 minutos es más que suficiente para desgraciarle la vida a cualquier persona.
¡Muchas gracias!
Nota: Me faltó colocar la prevención de la violencia sexual infantil. Les prometo que mi próximo artículo hablará de forma detallada sobre este tema.
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