Adiós tarjetas: la banca negocia con los supermercados un nuevo método de pago
La banca española ya negocia con las grandes cadenas de distribución las comisiones que aplicará el pago presencial con Bizum, un sistema que prevé lanzarse a finales de mayo en comercios de toda España y con el que aspira a competir con Visa y Mastercard en las compras físicas.
A medida que avanza el desarrollo tecnológico, las entidades financieras están cerrando con los comercios los términos económicos de cada operación. La idea es sencilla: pagar en tienda directamente con el móvil, sin necesidad de tarjeta y con comisiones más bajas.
Cómo funcionará el pago con Bizum en tiendas
Hoy, más allá del efectivo, la mayoría de pagos se realiza acercando la tarjeta o el móvil al datáfono. En cada operación, el comercio paga una comisión a su banco, en una cadena en la que participan redes como Visa o Mastercard y, en el caso del móvil, también plataformas como Apple o Google.
En paralelo, Europa mueve ficha para reducir esa dependencia. La UE trabaja en alternativas propias, como extender sistemas tipo Bizum a nivel europeo o impulsar el euro digital del Banco Central Europeo. El objetivo es ganar margen en un terreno donde buena parte de los pagos sigue pasando por empresas estadounidenses, aunque dentro del sector hay dudas sobre hasta dónde puede llegar ese giro.
En este contexto llega el pago presencial con Bizum, para el que la banca lleva meses adaptando tanto sus aplicaciones como los terminales de pago. El sistema será muy similar al actual, pero permitirá pagar sin tarjeta, directamente desde el móvil.
Bizum funciona de cuenta a cuenta a través del número de teléfono y la mayoría de entidades lo integrará en sus propias apps. Además, se lanzará un monedero específico, Bizum Pay. En ambos casos, bastará con acercar el móvil al datáfono para completar el pago.
Los pagos con Bizum en tienda también tendrán comisión para el comercio, aunque el sector asegura que será inferior a la de las tarjetas al eliminar a Visa y Mastercard del proceso. Las negociaciones avanzan más rápido con las grandes cadenas, que concentran más volumen y tienen mayor capacidad para pactar condiciones, un factor que será clave para su implantación.