Feijóo liga el "infierno fiscal" con la corrupción y aboga por la 'motosierra' para "bajar impuestos"
Como adelantó en exclusiva LA RAZÓN, este miércoles Alberto Núñez Feijóo ha protagonizado en Madrid un acto en el que ha sentado las bases de su propuesta impositiva. Una revolución para poner fin al "infierno fiscal" que, a su juicio, padece España como consecuencia de las políticas de Pedro Sánchez.
El mismo día en que comienza una nueva campaña para la declaración de la renta, el líder popular ha censurado la evolución de los impuestos en nuestro país desde la moción de censura que mandó a Mariano Rajoy a su casa hasta el momento presente. Una realidad que ha vinculado con la corrupción, en boga con el juicio a José Luis Ábalos y compañía en el Supremo por las mascarillas del 'caso Koldo'.
"De 82.000 millones" de recaudación en 2018 a "142.000 millones" en 2025, ha cifrado. Un incremento del 70% que, sin embargo, no se ha trasladado ni en "el empleo, ni en el PIB, ni en la inflación".
Núñez Feijóo ha lamentado que "nada ha subido" tanto como la recaudación. "Los salarios, tampoco". Y todo lo que recibe de más el Estado "recae en el esfuerzo de los ciudadanos", víctimas de una "voracidad que no tiene límites" y de un "atraco que no tiene fin".
En base a diferentes estudios económicos, ha asegurado que se han producido "más de cien" subidas de impuestos en los últimos años. "¿Y para qué este infierno fiscal? ¿Para que el tren sea más fiable?", se ha preguntado. "En ningún caso".
Para Feijóo, el resumen de la política fiscal del gobierno de Sánchez es simple: "Yo pago y ellos se lo gastan en corrupción". En su crítica ha tachado al Gobierno como el de "la inflación y la corrupción" y ha contrapuesto: "Cruje al que madruga, al que monta un negocio, al que declara hasta el último euro, pero a los que roban no. A esos los protegen".
Para atizar al jefe del Ejecutivo, se ha remontado a su primera decisión en la Moncloa. "Fue cambiar el colchón de la Moncloa". Una anécdota para retratarlo: "Siempre su confort por delante del bien común".
Frente a un gobierno que usa los impuestos para "tapar la debilidad política", cobrarse "favores" y convertirlos "en mordidas", el líder de la oposición ha prometido: "
Con nuestro gobierno se acabará el saqueo y la mentira".
El planteamiento del PP
Su planteamiento es: "Menos impuestos, mejores servicios". Una fórmula que, ha recalcado, "está probada" y funciona. En muchas comunidades de nuestro país, caso de Andalucía o la Comunidad de Madrid. "Bajar impuestos fortalece el crecimiento".
Lo más llamativo, no obstante, es que ha planteado una revolución de la administración pública 'motosierra' en mano para liquidar "40.000 millones de euros al año". La receta: suprimir el "gasto improductivo". Y no sólo.
Al hilo de una frase hecha: "Hay margen para bajar impuestos", Feijóo ha explicado todas las ramas que se pueden podar: "Publicidad y propaganda" gubernamental, las ayudas para "personas que pueden trabajar y no quieren" y para "millones de personas que no vienen a contribuir", despilfarrar "miles de millones de euros en controlar empresas y empeorar su gestión"; repartir "bonus a dirigentes" de entes públicos en pérdidas, regar a los indepes o que "la corrupción, los enchufes y las mordidas campen a sus anchas".
Ha recalcado Feijóo que "si se elimina lo superfluo y nadie roba", es perfectamente posible "bajar impuestos y mejorar los servicios públicos". A partir de ahí, ha lanzado seis compromisos: bajar el IVA de los alimentos básicos, recuperar el poder adquisitivo de los salarios, reformar la fiscalidad para los jóvenes, eximir de impuestos a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros al año, que se termine de erradicar el "impuesto a la muerte" (sucesiones y donaciones) y presentar "un modelo fiscal adaptado al siglo XXI".