La mili vuelve al tablero: el rearme europeo empuja a España a un debate enterrado
"Señoras y señores, se acabó la mili". El pasado 9 de marzo habría sido un nuevo aniversario del servicio militar obligatorio. En este sentido, -si se toma en consideración la Constitución de 1812- se habría acercado a los 220 años de historia. Si se habla del término "servicio militar obligatorio" y su proceso de modernización, la longevidad se reduciría en un siglo. El punto de partida sería la Ley de Reclutamiento y Reemplazo del Ejército instaurada bajo el Gobierno de José Canalejas. El caso es que desde 2001 ha pasado a ser una efeméride.
A caballo entre citas célebres, como la mencionada del exministro popular, Federico Trillo, el olvido o la hemeroteca, la proliferación de los conflictos geopolíticos y los reclamos de la OTAN han elevado la preocupación de Europa. Buena prueba de ello es el aumento del gasto en defensa. La última panorámica de la apuesta por recuperar el servicio militar "voluntario" - no exenta de polémica- ha sido esbozada por Alemania.
Esta misma semana, varios medios alemanes destacaron que los varones de entre 17 y 45 años deberían obtener un permiso de la Bundeswehr, denominación de las Fuerzas Armadas federales teutonas, si se "contaba con la intención de abandonar" el territorio por más de tres meses.
Ante el revuelo generado, el ministro de Defensa alemán, el socialdemócrata Boris Pistorius, ha aclarado que no se precisará si el servicio es voluntario. "No tiene aplicación en la práctica mientras el servicio sea voluntario", ha señalado en unas declaraciones recogidas por EFE. El objetivo de la "medida preventiva" es evitar trámites burocráticos innecesarios y potenciar un registro rutinario ante un posible aumento de la tensión internacional.
La apuesta de Europa acorrala a España
"Un nuevo modelo de ejércitos y Defensa". De manera oficial el último país en sumarse a la campaña fue Francia. Macron busca promover la instauración de un sistema paritario destinado a mayores de edad a partir de 2026. En este sentido, es voluntaria y se percibirá una compensación económica. Se esperan 50.000 nuevos jóvenes militares en 2035.
A medio gas se encuentra Suecia ante las amenazas del Kremlin en la Península de Crimea. En este sentido, todos los suecos de 18 años deben completar un cuestionario digital sobre su estado físico. De las 100.000 respuestas por año, una de cada cuatro es invitada a dos días de pruebas deportivas. Para 2032, se espera reclutar 12.000 jóvenes.
Un paso más alejado se encuentran Polonia, Letonia o Estonia. Los polacos han elaborado una "guía de supervivencia" con un entrenamiento militar básico obligatorio para todos los varones. Bautizado como las "vacaciones con el ejército" dura 27 días y cuenta con una partida económica de 1.500 euros. La meta es alcanzar los 500.000 efectivos anuales. Los dos países con servicio militar obligatorio son Letonia, que reintrodujo la obligatoriedad en 2023, y Estonia que nunca lo suspendió ante la cercanía con Rusia, o en el pasado la Unión Soviética.
El cambio de percepción de los españoles sobre el servicio militar obligatorio
En 1986 el CIS preguntaba si se estaba a favor o en contra del servicio militar obligatorio y solo el 14,6% lo apoyaba. Casi tres décadas después el instituto de opinión británico YouGov, publicó los resultados de un estudio en Europa. Tal y como pudo analizar este diario, en España el apoyo a la vuelta del servicio obligatorio alcanzó el 42,1%. La encuesta data de finales de 2025
Sin novedades en el primer trimestre de 2026, LA RAZÓN ha recopilado varios resultados publicados en los medios nacionales. Entre el 35 % y el 40% de los lectores de medios como ABC o '20 minutos' se mostraron favorables al regreso del servicio militar obligatorio. No se clarificó la posible entrada del género femenino en la ecuación.
Pensamientos contrarios muestran los estamentos militares. A corto plazo la decisión es unánime y no "sería viable" debido a la complejidad que acarrearía esta decisión a todos los niveles. Afectaría a la distribución fuera de nuestras fronteras. Las infraestructuras no se encuentran preparadas para albergar a jóvenes reclutas sin experiencia. En su lugar desde la Asociación de Tropa y Marinería Española se apuesta por las mejoras salariales, olvidadas por el "desinterés político".
Contrasta con la pérdida de interés en las Fuerzas Armadas
Una de cal y otra de arena. A diferencia del aumento de interés por el regreso de la formación militar obligatoria, España registró un 11 % menos de militares que hace 15 años. Pese a que la Ley de la Carrera Militar aprobada en el 2007, establezca un mínimo de 130.000 efectivos, el umbral siempre ha quedado lejos. Según la última memoria del Observatorio de la Vida Militar a principios de 2025 la cifra se situaba en 116.739 efectivos. La tendencia descendente es la tónica general. Los salarios actuales son una señal.
La pérdida de interés también se refleja en los procesos de acceso. Aunque en 2024 se incrementó la oferta de plazas, más de 8.000 para tropa y marinería, el aumento de solicitudes no fue proporcional. En 2013 llegó a haber casi 28 aspirantes por cada vacante, ahora no supera los cuatro.
La tendencia es similar en el acceso a las escalas de oficiales. Las solicitudes descendieron en torno a un 8,5 % respecto al año previo y la competencia por plaza se ha reducido de manera notable a partir de 2021. Desde el Observatorio de Vida Militar reclaman "celeridad" para abordar el proceso.
El rechazo de Sánchez y del Gobierno al regreso de la mili
Tal y como recordó LA RAZÓN, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, desdeñó la importancia del servicio militar obligatorio. Junto con el ' desconocido' sobrino del Rey Juan Carlos, Alfonso de Zurita de Borbón, cumplió con sus obligaciones militares en Cáceres. "La verdad es que la mili no me aportó nada, fue una pérdida de tiempo", aseveró antes de llegar a la Moncloa. Fuentes militares del Servicio Geográfico del Ejército de Tierra, explican que pasó "poco tiempo" en el acuartelamiento por su permiso especial por ser deportista.
Para no romper los últimos resquicios de armonía en el Ejecutivo, la responsable de la cartera de Defensa, Margarita Robles, ha apostado por eludir potenciar el regreso del servicio militar obligatorio. Desde Moncloa se califican como "suficientes y comprometidas" las fuerzas armadas profesionales. "Cada país tiene su modelo. Nosotros apoyamos el sistema que tenemos en este momento", sentenció en la temporada estival.
Mientras varios países europeos exploran fórmulas intermedias para reforzar sus capacidades defensivas, el modelo español sigue apostando por unas Fuerzas Armadas profesionales que, sin embargo, afrontan dificultades crecientes. Entre la nostalgia de la mili y las exigencias del presente, la discusión permanece abierta.