Vox va a saco con la Kitchen antes de pactar con el PP
Ha encontrado Vox un yacimiento argumental que le sirve para disparar fuego contra el Partido Popular. Por sus palabras y actos parece ser el verdadero enemigo a abatir de Vox es el PP.
Ahora, con el comienzo [[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/espana/caso-kitchen-evidencia-politica-que-nunca-sienta-banquillo_2026040669d3dd34bfc2456bae1f16e9.html|||del juicio a la «Kitchen» en la Audiencia Nacional]], el partido verde busca el desgaste de una organización política con la que, por otro lado, está condenado a entenderse.
Ignacio Garriga, José Antonio Fúster, Pepa Millán, Jorge Buxadé, Juan Carlos Girauta. En los últimos días, al unísono, el coro de acólitos de Santiago Abascal ha ido a saco contra el PP.
«¿Ninguno de los actuales estaba ahí cuando había contabilidad paralela y donaciones opacas de empresarios? Por cierto, ¿cómo se van a distanciar de su sede, cuyas reformas se pagaron con dinero negro?», escribió en su cuenta de X el cargo público (que no afiliado) más versátil de Vox, después de pasar por las filas de Ciudadanos, PP y PSOE: Girauta
«El bipartidismo está aquí. Entre las salas de lo penal del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional. PP con la trama de corrupción Kitchen y PSOE con la primera de mascarillas, de Ábalos y Aldama. Llevan así casi 50 años. Tanto monta», puso su colega en Bruselas, Buxadé, con una foto del mapa de la Plaza de la Villa de París, sede del Supremo.
Sin embargo, la crítica puede tener un efecto bumerán. Que es, en realidad, el principal problema de Abascal. Ha basado su estrategia política en atizar mañana, tarde y noche, al PP. Cuando no deja de ser el mismo PP con el que no le queda más remedio que entenderse. Porque todavía no ha conseguido ganarle en ninguna cita electoral.
Vox califica al PP como el «PSOE azul» y luego le brinda sus votos para que gobierne. O, directamente, gobierna en coalición con él. Lo que viene a ser compartir cama con la «estafa». Endiablado matrimonio. Rubricar un pacto con el mismo «clan gallego» al que, apenas ayer, le imputaba «prácticas de contrabandista de ría».
Nada más voluble que la política. Y si no, que se lo digan a María Guardiola, que por el mismo arte de birlibirloque que metió a Vox en su primer gobierno ha dejado de ser una «feminazi» o la «Irene Montero extremeña» para convertirse en una baronesa del PP con la que se puede dialogar.
Aun así, no hay acuerdo en Extremadura. Una semana más de bloqueo. Una semana más de negociación. «Medida a medida», dicen en Vox. «Está todo hecho», zanjan en el PP. Pasan los días y Guardiola se asoma al abismo: si no saca adelante su investidura dentro de un mes, tocará repetición electoral.
Nadie cree posible el peor de los escenarios. Tanto PP como Vox están convencidos de que habrá entendimiento en forma de nueva coalición. Una enmienda a la totalidad a aquella «espantá» veraniega de 2024, cuando Abascal –el único con carnet de Vox que manda en Vox– dio un golpe encima de la mesa y ordenó a sus subordinados territoriales abandonar los cinco gobiernos autonómicos que compartían a pachas con el PP.
El embarazo en Extremadura se encuentra en la fase final, entre otras cosas porque es imposible prolongar más la gestación. La criatura va a ver la luz casi después de salir de cuentas. Alberto Núñez Feijóo, hace unas semanas, compartió una reflexión en voz alta: «No deberíamos entrar en abril sin acuerdo». En su equipo son conscientes de que no depende de ellos y hay «poca expectativa» de que el parto se produzca ya.
Durante los próximos días, reconocen en Génova, no será posible que las dos partes estampen la firma a un acuerdo programático que desbloquee la situación política en la región extremeña. El motivo sólo Vox lo sabe.
Ayer, tomó la palabra la protagonista: María Guardiola. «No sé en qué momento vamos a cerrar ese acuerdo. Lo que sé es que vamos por buen camino y el deseo es que sea cuanto antes». Ni medio reproche a su contraparte, particularmente irascible cuando recibe del PP su misma medicina (los ataques).
Feijóo hace días que mandó a los suyos[[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/espana/feijoo-ordena-suyos-ignorar-vox-nosotros-nuestro-entrar-provocaciones_2026032369c10062c3ab173a46147f97.html||| pasar de largo de las «provocaciones» ]]de Vox. Prohibido entrar al trapo. A cada insulto, puesta la otra mejilla. Mano tendida siempre. Ha entendido que quien bloquea, paga las consecuencias. No serán los suyos quienes se levanten de la mesa.