Marcos Mendoza, experto en fitness: «Si quieres perder grasa, caminar con inclinación puede ser más eficiente que correr»
El vídeo viral de Marco Mendoza, entrenador personal, no va a hacer que la gente deje de correr en la cinta pero sí que muchos empiecen a plantearse si es mejor inclinarla y caminar todo el tiempo que se pueda para hacer cardio. El cardio sigue siendo una de las herramientas más utilizadas para mejorar la salud y perder grasa, pero no todas las opciones funcionan igual ni se adaptan a todo el mundo.
En los últimos meses, una tendencia ha ganado fuerza en redes sociales: caminar con inclinación como alternativa al running tradicional. La propuesta es sencilla: sesiones de unos 40 minutos, con inclinaciones altas (alrededor del 15%) y una velocidad moderada. Según algunos entrenadores, como Marco Mendoza, esta fórmula puede ser más eficiente -y sobre todo más sostenible- que correr.
¿Es mejor caminar o correr?
Antes de entrar en comparaciones, hay una idea fundamental: ningún ejercicio quema grasa por sí solo. La pérdida de grasa depende, principalmente, del déficit calórico, es decir, gastar más energía de la que se consume.
Tanto caminar como correr ayudan en ese proceso. De hecho, ambos reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes o colesterol si se practican con regularidad. La diferencia está en cómo se realiza ese gasto energético. Marcos Mendoza, a través de su vídeo en Tik Tok, trata de acercar un ejercicio de lo más sencillo a todos aquellos que no quieren correr y así pueden usar la cinta con otros fines.
Caminar con pendiente
Caminar en pendiente obliga al cuerpo a trabajar contra la gravedad. Esto aumenta la intensidad sin necesidad de correr. Cuando se introduce inclinación, se activan más músculos, especialmente glúteos y piernas; aumenta el consumo de oxígeno y la frecuencia cardiaca y se eleva el gasto calórico respecto a caminar en plano.
Además, tiene una ventaja importante: el impacto es menor que en la carrera. Esto la convierte en una opción más accesible para personas con molestias articulares o que buscan entrenamientos más sostenibles en el tiempo.
Correr es más exigente que caminar en pendiente
Por su parte, correr sigue siendo una de las formas más eficientes de hacer cardio si el objetivo es gastar calorías en menos tiempo. Al implicar mayor esfuerzo muscular y cardiovascular, el gasto energético por minuto es más alto que caminando. Esto significa que, en sesiones más cortas, correr puede resultar más efectivo. Sin embargo, también exige más al cuerpo, especialmente a nivel articular, y no todo el mundo puede sostenerlo de forma constante.
¿Por qué hay que escoger una de las dos pudiendo combinarlas? Elegir entre caminar con inclinación o correr no debería ser una cuestión de mejor o peor, sino de contexto. El tiempo disponible, estado físico, lesiones previas o preferencias personales influyen más que el propio ejercicio y eso es lo que hay que tener en cuenta a la hora de decantarse por una u otra actividad.
Al final, el objetivo del cardio no es solo quemar grasa, sino sostener una rutina que funcione a largo plazo. Y en ese punto, opciones como caminar con inclinación están ganando terreno.