El brutal impacto que recibe el cuerpo al eyectarse de un F-15: "La experiencia más violenta de tu vida"
El pasado domingo, el ejército de Estados Unidos llevó a cabo el rescate de uno de sus pilotos, el cual había quedado varado tras eyectarse de un avión F-15E Strike Eagle. El aviador tuvo que resguardarse en la grieta de una montaña por 48 horas, mientras lanzaba señales intermitentes con una baliza para ayudar a las patrullas de búsqueda estadounidenses.
A pesar del éxito de la misión, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el piloto se encontraba "gravemente herido", sin mencionar más detalles acerca de su salud, informa "BBC". Unas heridas que podrían estar provocadas por la eyección, pues la fuerza en la que el cuerpo de los aviadores es lanzado al aire puede situarse entre los 10 y 20 g, explicó Matthew "Whiz" Buckley, graduado de Topgun y presidente de la Fundación No Fallen Heroes, al medio "New York Post".
Durante la entrevista, Buckley afirmó que la decisión que tuvieron que tomar los dos pilotos estadounidenses fue "bastante drástica: morir o eyectarse", pues los aviadores reciben escasa o nula formación de esta maniobra de emergencia y del uso de paracaídas. Asimismo, describió esta experiencia como una de las "más violentas por las que puede pasar un cuerpo".
El cuerpo humano no está diseñado para soportar una maniobra tan violenta
Según las propias palabras de Buckley, una eyección sería una combinación entre un "viaje en cohete" y "una ráfaga de viento de 800 kilómetros por hora". Todo ello transcurre en el segundo posterior en el que el aviador acciona la palanca de eyección, cuando su asiento sale propulsado hacia el cielo y despliega el paracaídas de emergencia.
Debido a la rapidez del proceso, algunos de los primeros pilotos en realizar eyecciones perdieron las piernas o los pies "porque quedaban atrapados en la cabina o en los pedales del timón", explicó. A pesar de que este sistema fue perfeccionado para reducir la posibilidad de sufrir este tipo de heridas, aún existe el riesgo de sufrir este tipo de lesiones si la posición del cuerpo no es correcta, así como daños en la médula espinal debido a la "compresión" provocada por el aumento de la fuerza g en segundos.
"El cuerpo humano no está diseñado, en primer lugar, para soportar la fuerza g mientras es eyectado de una aeronave", por lo que "es una experiencia muy violenta". Por ello, los militares siguen considerando una "eyección exitosa" aquella en la que el oficial es capaz de accionar la palanca, "lo que le sucedió al piloto está en manos de Dios" aseguró el entrevistado, puesto que "un número infinito de cosas pueden salir mal".
Los pilotos de combate "no reciben entrenamiento" para realizar eyecciones y maniobras con paracaídas
Una maniobra que requiere de una fuerte precisión y para la que los pilotos de combate "no reciben entrenamiento", afirmó Buckley. Aunque existen algunos simuladores, la fuerza de estos no es comparable a la ejercida durante una eyección realizada en pleno vuelo. Por lo que, según sus suposiciones, el oficial debió realizarse las heridas durante el proceso o durante el aterrizaje, pues este se produjo en una zona bastante inhóspita y rocosa.
Tras la eyección sigue la caída libre y el aterrizaje, en los que el oficial queda completamente expuesto a fuertes rachas de viento que pueden provocar desde el desmayo de la persona hasta diferentes fracturas óseas o hemorragias en las retinas, entre otras consecuencias, según las palabras de Horacio Hünicken recogidas por "Xataka". A pesar de ello, consiguió sobrevivir escondido en las montañas Zagros durante casi dos días.
Asimismo, un segundo piloto fue rescatado inmediatamente el pasado viernes, día en el que ambas naves fueron derribadas por el fuego iraní. Los aviones fueron destruidos por el equipo de rescate, con el objetivo de evitar que pudieran ser utilizados por sus enemigos, según informaron los funcionarios estadounidenses a "BBC".