¿Mejoraría España sin el 30% de los inmigrantes? La ONPE tiene la respuesta
La población que reside en España se ha multiplicado en los últimos años, no solo con nacionales, sino también con personas migrantes que la han elegido como su nuevo destino para empezar su nueva vida. De los 165.000 extranjeros censados en 1975, actualmente en el país residen más de 7 millones. No obstante, ¿qué pasaría si se impusieran medidas para reducir el flujo de migrantes en un 30%?
Para descubrirlo, la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia (ONPE) publicó el informe 'España ante el reto migratorio: dos futuros posibles', en el que analizaban los efectos que esta medida ocasionaría en los diferentes sectores económicos del país en un periodo de 50 años. El resultado: una nación envejecida, una economía debilitada, un mercado laboral en sequía y un estado de bienestar en riesgo, entre otras consecuencias.
España perdería un 25% de su población para el año 2075 y se reducirían 18.000 euros los ingresos anuales por habitante
Uno de los problemas que más preocupaciones está generando es el envejecimiento de la población española. Según los datos recogidos por la ONPE, la tasa de fecundidad se encuentra en 1,1 hijos por mujer, una cifra "insuficiente para asegurar el relevo generacional". Este hecho, sumado a que la esperanza de vida se encuentra en los 84 años, no solo pone en riesgo el sistema de pensiones, sino también la sanidad pública y los cuidados de larga duración.
Según las proyecciones elaboradas por la ONPE, para el año 2075 tendrá una población de cerca de 55 millones de personas si mantiene los flujos migratorios. Sin embargo, si estos se reducen, España podría perder más de un 25% de sus habitantes, con alrededor de 40 millones. En este escenario, solo 24 millones se encontrarían en edades comprendidas entre 16 y 64 años, perdiendo 9 millones de trabajadores esenciales para "sostener la actividad económica, la innovación y el bienestar del país".
Asimismo, reducir la población inmigrante residente en el país también afectaría negativamente a la riqueza de este. Según las estimaciones, el Producto Interior Bruto (PIB) podría reducirse en más de un 20%, lo que supondría una reducción de 18.000 euros en los ingresos anuales de cada habitante y un debilitamiento de los mecanismos de innovación y emprendimiento de nuevas compañías. Esto se debe a que "la población extranjera ha contribuido a generar entre el 15% y el 25% del aumento anual de la renta media", generando oportunidades de empleo y siendo consumidores activos de los productos nacionales.
220.000 explotaciones agrícolas y 90.000 bares tendrían que cerrar por falta de empleados
En relación, las personas inmigrantes han mejorado el mercado laboral nacional, no solo en respuesta a la alta demanda de diferentes empleos, sino también porque aumentan los niveles de producción del país. Según datos registrados en 2024, el número de trabajadores extranjeros aumentó en un 6,9% frente al 1,4% de los nacionales, convirtiéndose en esenciales para diferentes sectores económicos como la agricultura. Sin inmigrantes, en 50 años se abandonarían más de 220.000 explotaciones agrícolas debido a la falta de mano de obra, explica el informe.
Otro de los sectores en los que el peso de los trabajadores extranjeros es bastante notable es el de cuidados. Con una población tan envejecida, es imprescindible contar con personas dedicadas a garantizar el bienestar de las personas mayores. Por lo que la reducción de la población inmigrante causaría un descenso del 28% de los trabajadores, en un escenario en el que la cifra de ancianos aumentaría alrededor del 60%, estiman desde el ONPE. Lo que dejaría a cerca de "45.000 mayores de 65 años solicitantes de prestaciones de la Ley de Dependencia" desatendidos.
En cuanto a la hostelería, los típicos bares que caracterizan a España entrarían en riesgo. La falta de trabajadores extranjeros podría ocasionar el cierre de casi 90.000 bares en 2075. Una consecuencia que no solo afectaría al sector de la hostelería, sino también a las empresas que suministran los alimentos y bebidas servidos en tales establecimientos, al atractivo turístico del país y a la vida social de sus habitantes.
Cierre de las aulas, aumento de las listas de espera en el médico e incremento de los impuestos
Por otra parte, también se verían afectados servicios públicos básicos en el Estado de bienestar español como la sanidad y la educación. Un descenso en el número de niños provocaría el cierre de colegios, con una reducción de 32.000 aulas de educación primaria y 18.000 de educación secundaria. Esto se debe a que, según los datos recogidos entre los estudiantes matriculados en el curso 2023-2024, un 12% era alumnado extranjero.
Además, si se produjera este descenso en la población extranjera, España podría perder hasta 64.000 médicos especialistas para 2075. Este descenso aumentaría notablemente las listas de espera, con un incremento del número de pacientes asignados a cada médico de un 4%. Esto produciría un crecimiento del tiempo de espera de miles de pacientes, los cuales no podrían acceder a una atención temprana de sus patologías, poniendo en riesgo su salud.
Finalmente, se produciría un aumento de los impuestos de hasta 2.000 euros anuales con el objetivo de poder mantener el sistema de pensiones y el gasto de los servicios públicos. Con un incremento del envejecimiento de la población y la falta de población en edad de trabajar, los nacionales restantes deberán hacerse cargo de dichas contribuciones para intentar sostener el Estado de bienestar, "por ejemplo, tener que recaudar un 14% más en el impuesto de sociedades o en torno a un 6% en el IVA".