Hacienda gasta dos millones de euros en formularios de la declaración de la renta en catalán y vasco
- Refuerzos en plena campaña de la renta
- No solo formularios: cartas, avisos y web
- Obligación legal y aumento de la demanda
- Sistema basado en millones de palabras
- Precisión y control en textos con efectos legales
- Un servicio consolidado que sigue creciendo
La medida coincide con el inicio de la campaña de la renta 2025 y responde al aumento de comunicaciones con los contribuyentes y a las obligaciones legales de atenderles en su idioma o lengua cooficial.
Refuerzos en plena campaña de la renta
El arranque de la campaña supone cada año un incremento notable del volumen de comunicaciones entre Hacienda y los ciudadanos. No se trata solo de la presentación de la declaración, sino también de avisos, requerimientos, notificaciones y mensajes en la sede electrónica, que en muchos casos tienen consecuencias legales.
En este contexto, la Agencia Tributaria ha reforzado su sistema de traducción para poder ofrecer esos contenidos en varias lenguas.
El objetivo es que cualquier contribuyente pueda recibir y consultar la información en el idioma o lengua que elija, algo especialmente relevante en comunidades con lengua cooficial (Cataluña, Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Navarra).
No solo formularios: cartas, avisos y web
El servicio no se limita a los formularios de la renta. Incluye también la traducción de comunicaciones escritas dirigidas a los contribuyentes, así como de contenidos de la sede electrónica y de los portales de la Agencia Tributaria.
Esto abarca desde cartas informativas hasta notificaciones oficiales, pasando por mensajes digitales que los ciudadanos reciben cuando acceden con certificado o Cl@ve. En algunos casos, también se traducen y adaptan los propios modelos tributarios, que deben mantener su formato original incluso después de ser traducidos.
Obligación legal y aumento de la demanda
La ampliación de este servicio responde, en parte, a la normativa vigente. La legislación permite a los ciudadanos dirigirse a la Administración en su lengua cooficial, lo que obliga a Hacienda a responder en esa misma lengua.
En los últimos años, además, se ha producido un aumento progresivo de la demanda. Si en el pasado las traducciones se centraban en documentos concretos como los relacionados con la renta, ahora la obligación se extiende a prácticamente cualquier comunicación dirigida al ciudadano.
A ello se suma el incremento de traducciones a idiomas extranjeros, impulsado por la presencia de contribuyentes no residentes y por la creciente internacionalización de la economía.
Sistema basado en millones de palabras
El volumen de trabajo que maneja la Agencia Tributaria es considerable. Cada año se procesan millones de palabras que deben ser traducidas a diferentes lenguas, lo que exige un sistema tecnológico capaz de gestionar grandes cantidades de información en plazos ajustados.
Para ello se utiliza un modelo de traducción asistida que combina herramientas automáticas con revisión humana. Este sistema permite reutilizar textos ya traducidos anteriormente, reduciendo costes y tiempos, pero manteniendo un control de calidad imprescindible en documentos de carácter oficial.
Precisión y control en textos con efectos legales
Uno de los aspectos clave del servicio es garantizar que las traducciones sean exactas y coherentes con el lenguaje jurídico y tributario. No se trata de textos informativos sin más, sino de documentos que pueden implicar obligaciones, sanciones y plazos administrativos.
Por ese motivo, cada contenido traducido pasa por procesos de revisión y puede ser validado posteriormente por unidades especializadas. La prioridad es evitar errores que puedan alterar el sentido de las comunicaciones o generar confusión en los contribuyentes.
Un servicio consolidado que sigue creciendo
Aunque el refuerzo coincide con la campaña de la renta, el sistema de traducción no es nuevo. La Agencia Tributaria lleva años ofreciendo este servicio, que se ha ido ampliando progresivamente tanto en número de idiomas como en tipos de contenidos.
La tendencia apunta a un crecimiento sostenido en los próximos años, impulsado por la digitalización de la Administración y por la necesidad de ofrecer una atención más accesible y personalizada.