La luz vence la oscuridad en Vigilia Pascual presidida por el Nuncio Apostólico en Santo Domingo
Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo.– La mayoría de las parroquias católicas se vieron repletas de fieles durante el denominado Triduo Pascual, destacándose la participación de jóvenes que se integraron a las actividades religiosas, siendo las más notables las procesiones de los viacrucis del Viernes Santo y la Vigilia Pascual.
El Nuncio Apostólico, Piergiorgio Bertoldi, presidió la celebración de la vigilia pascual la noche del sábado, previo al amanecer del domingo, en la parroquia San José de Calazanz, acompañado de su párroco Gerardo Ramírez.
La ceremonia inició con la bendición del fuego nuevo, del cual fue encendido el cirio pascual, símbolo de Cristo resucitado. En procesión solemne, el cirio avanzó por el templo mientras el canto litúrgico marcaba el ritmo de la entrada. Detrás, la feligresía acompañaba con velas encendidas, iluminando progresivamente el recinto en una escena que evocaba el paso de la oscuridad a la luz.
Luego, las velas fueron apagadas para dar paso a las lecturas del Antiguo Testamento, realizadas en un ambiente de recogimiento y penumbra, como parte del recorrido simbólico por la historia de la salvación.
Con el anuncio de la resurrección, las luces del templo se encendieron y el canto de la Gloria irrumpió en el silencio, marcando el momento de mayor júbilo de la celebración. A partir de entonces se proclamaron las lecturas del Nuevo Testamento y el Evangelio, centradas en el triunfo de Cristo sobre la muerte.
La liturgia continuó con la bendición del agua y la renovación de las promesas bautismales por parte de los fieles, quienes reafirmaron su fe y compromiso cristiano. El rito incluyó la aspersión con agua bendita, como signo de purificación y vida nueva.
Durante su homilía, el Nuncio Apostólico centró su mensaje en la vivencia personal de la resurrección, señalando que “solo quien ama al crucificado puede ver al resucitado”, al tiempo que destacó el cambio de significado del sepulcro vacío: “donde se sentaba en señal de luto, el ángel se sentaba en señal de triunfo”.
Indicó además que el encuentro con Cristo resucitado está vinculado a la vida interior y al testimonio, al afirmar que “ver al resucitado es de pureza de corazón” y que se hace visible “cuando empezamos a vivir según las bienaventuranzas”.
En ese sentido, exhortó a los fieles a proyectar su fe hacia los demás, indicando que “cuando salimos a comunicar vida, portadores del amor a los demás, el Señor sale al encuentro”.
Al finalizar la celebración, los fieles permanecieron en el templo compartiendo saludos y abrazos, felicitándose mutuamente por la Pascua de Resurrección, en un ambiente de alegría que contrastaba con la sobriedad inicial de la noche. La Vigilia Pascual, celebrada cada Sábado Santo, marca el inicio de la Pascua y es considerada el momento central de la fe cristiana.
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