El Atlético llega fresco a la gran batalla de los cuartos de Champions contra el Barcelona
«Algunos dirán que nos lo han regalado, pero nos ha tocado sufrir», dijo Eric García en DAZN después de que el Barcelona derrotara al Atlético (1-2) en Liga, en el primer partido de la «trilogía» que les va a enfrentar en apenas once días. Lejos en el campeonato de la regularidad, el conjunto madrileño lo apuesta todo a los torneos por eliminatorias: la Champions y la Copa del Rey, en la que solo la Real Sociedad le separa del título, el 18 de abril en Sevilla. Contra el Barça, los rojiblancos terminaron jugando con los jóvenes Javi Morcillo, 20 años, y Taufik, 18, dos debutantes, y estuvo todo el partido sobre el césped Obed Vargas, el fichaje de invierno con el que menos ha contado el Cholo. Pese a ello, el Barcelona solo pudo vencer con un gol en los minutos finales de rebote de Lewandowski. «En la segunda parte, con un jugador menos y muchos jóvenes, pudimos competir bien. La sensación esta noche es positiva, pero perder nunca es bueno», afirmó el preparador argentino, que dejó en el banquillo a toda la artillería.
Las rotaciones de Simeone
Si se miran los futbolistas que más ha utilizado el Cholo este curso, sus hombres de confianza, muchos no participaron en este primer duelo con los azulgrana, y ninguno lo hizo todo el partido. El jugador con más minutos en el Atlético esta temporada es Hancko, con 3.548, cero contra el Barça el sábado. Después, Oblak (3.330), que está lesionado, por lo que su baja fue obligada, y a quien Simeone espera recuperar para la Champions. Giuliano (3.295) es el siguiente, y sí fue titular y marcó, pero a los 61 minutos, a descansar. Julián Álvarez (3.106) no tuvo minutos, como Llorente (3.080), aunque en este caso por sanción. Koke, Ruggeri, Sorloth, Griezmann... Ninguno disputó el partido completo, y Lookman, cuya contratación ha sido de rendimiento inmediato, lo vio entero desde fuera, mientras que en el Barcelona estuvieron hasta el final futbolistas capitales como Pedri o Lamine Yamal.
Simeone llega a la batalla de la Champions con su columna vertebral fresca. Ya sabe el camino para eliminar al Barcelona, porque lo acaba de hacer en la Copa, aunque esta vez el primer partido se disputa en el Camp Nou.