Crecen un 41% los pagos sin efectivo en España por la expansión del comercio electrónico
- Cambian los hábitos de consumo
- Europa acelera hacia el modelo sin efectivo
- Madrid y Barcelona, referentes urbanos
- La expansión llega a todo el territorio
- Sectores que impulsan el cambio
Este incremento sitúa al país como el segundo de Europa con mayor crecimiento en pagos sin efectivo, solo por detrás de Bulgaria.
El dato procede del Observatorio Europa Cashless –sin efectivo– elaborado por la empresa tecnológica financiera SumUp, que analiza más de 100.000 comercios en el continente.
El informe confirma que España supera a mercados históricamente más digitalizados, como Suecia, y consolida una tendencia que ya no parece coyuntural, sino estructural.
Cambian los hábitos de consumo
Detrás de este crecimiento hay una transformación profunda en la forma de pagar. El efectivo pierde terreno frente a métodos más rápidos y cómodos, especialmente en compras cotidianas.
El descenso del ticket medio digital, que se sitúa en 21,9 euros, evidencia que los consumidores ya no reservan la tarjeta para grandes gastos.
“El crecimiento de los pagos digitales en España refleja una transformación estructural en los hábitos de consumo”, explica Valerio Corsetti, director de ventas de SumUp en España. Según detalla, sectores tan diversos como el turismo, la salud y el comercio especializado están adoptando soluciones digitales de forma generalizada.
La tendencia va más allá de las grandes ciudades. “El crecimiento ya no se limita a los grandes núcleos urbanos, sino que se extiende con rapidez a comunidades y provincias”, añade Corsetti. Este fenómeno refuerza la idea de que el cambio no es solo tecnológico, sino cultural.
Europa acelera hacia el modelo sin efectivo
El caso español se enmarca en una tendencia continental. Europa avanza hacia una economía cada vez más digital, impulsada por el comercio online, el pago móvil y el uso del contactless (pago sin contacto) incluso en pequeños importes.
Países como Bulgaria, Suecia o Italia lideran este proceso, pero España destaca por la velocidad del cambio. El uso de tarjeta o móvil para pagar un café, un desayuno o una compra rápida se ha normalizado, algo impensable hace apenas unos años.
Este desplazamiento del efectivo responde también a factores como la seguridad, la trazabilidad y la rapidez de las transacciones. El resultado es un ecosistema en el que el dinero físico pierde protagonismo sin desaparecer por completo.
Madrid y Barcelona, referentes urbanos
El impulso digital también se refleja en las grandes ciudades. Madrid y Barcelona se sitúan entre las urbes europeas donde más crecen los pagos sin efectivo, con un aumento del 38,3%, solo por detrás de Estocolmo.
Ambas ciudades presentan además tickets medios especialmente bajos, de 23 euros en Madrid y 20,6 euros en Barcelona. Este dato confirma que el pago digital ya forma parte de la rutina diaria de los consumidores, más allá del turismo y las grandes compras.
El fenómeno no responde únicamente al volumen de visitantes internacionales. La normalización del pago digital en la vida cotidiana —desde el transporte hasta la restauración— está detrás de este crecimiento sostenido.
La expansión llega a todo el territorio
Uno de los elementos más relevantes del informe es que la digitalización ya no se concentra en las grandes capitales. La Rioja lidera el crecimiento del pago sin efectivo en España, con un aumento del 110%, seguida por Asturias y País Vasco.
En estas regiones, además, el ticket medio es especialmente bajo. En La Rioja, por ejemplo, apenas alcanza los 9 euros, lo que indica un uso intensivo del pago digital incluso en compras mínimas.
A nivel provincial, el patrón se repite. Ciudades como Logroño, Burgos y Tarragona registran incrementos significativos, junto a otras como San Sebastián, Zamora y La Coruña. El mapa revela una expansión homogénea que alcanza también a destinos turísticos y ciudades medianas.
Sectores que impulsan el cambio
El avance del pago digital no se produce de manera uniforme en todos los sectores. Farmacias, clínicas dentales, tiendas de antigüedades y papelerías encabezan el crecimiento, con incrementos que en algunos casos superan el 100%.
El turismo también juega un papel clave. Los pagos digitales en hoteles aumentaron un 49,5%, impulsados por la recuperación del turismo internacional y la digitalización de los servicios asociados.